BLOG DE MIREIA ARROYO DE LA PARTE

Un vistazo crítico y personal a la actualidad.

jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Por qué meter la pata?

Mediada la semana, la campaña catalana avanza por derroteros que desde luego no van a estimular demasiado a los electores. Artur Más se ha empeñado en imprimir a su periplo de estos días un tono aburrido, bastante plano, con la seguridad de que lo que más le interesa a CiU es dejar las cosas tal y como están en este momento; es decir, una mayoría muy holgada que roza la absoluta. No merece la pena arriesgar, cuando se da por hecho una victoria cantada que le permitirá gobernar sin problemas.
La irrupción en la campaña de los jóvenes de los partidos, por increíble que parezca, no es capaz de estimular al voto. Sus propuestas intentan ser originales y acaban por convertirse en quebraderos de cabeza para los partidos. Nuevas Generaciones trató de apoyar a Alicia Sánchez Camacho con un videojuego, algo que no podría ser mala idea si no fuera porque los diseñadores decidieron poner a la candidata del PP, Alicia Croft, como una heroína que... cazaba inmigrantes ilegales e independentistas. No sé a quién se le ocurriría tal “originalidad”, pero el caso es que flaco favor le han hecho. Parece mentira que cuando desde el principio de campaña ya se adivinaba  que la decidida actuación del PP contra la inmigración ilegal sería manipulada por los grupos de la oposición, haya quien frivolice desde el partido. Un error que no se podían permitir, por su coste en términos de imagen.
Claro que no se quedan atrás las Juventudes del PSC, que anoche dieron a conocer su última ocurrencia, un vídeo en el que una joven siente un orgasmo al sobar la papeleta del PSC y al introducirla en la urna. Explícito a no más, con el lema “Votar es un placer”. No quiero ni pensar la que se hubiera montado si hubiera sido el PP el que hubiera utilizado la imagen de la mujer para semejante videoclip. Dicen que con ello se trata de captar el voto más joven; pero lo que consigue es el rechazo de ver cómo se frivoliza nuevamente con la imagen de la mujer y con el hecho de ejercer el derecho al voto. Los jóvenes no son tan simples, tan vacíos, como para sentirse llamados a votar por una situación semejante. Lamentable.
Está claro que lo que se lleva es llamar la atención a costa de lo que sea. Inauguró la moda el candidato de Esquerra, Joan Pigcercós, con el agravio comparativo con Andalucía (“En Andalucía no paga ni Dios”); que como le ha dado buen rédito en términos de publicidad, lo ha ampliado al eje Sevilla-Madrid-Bilbao-Pamplona, que dice perjudica económicamente de forma grave a Cataluña por el sistema foral Navarro y Vasco y por la distribución de los fondos comunitarios. Vamos, que a partir de estos momentos ERC se va a volcar en intentar vender que cualquier región española perjudica a Cataluña por el simple hecho de existir, lo que demuestra hasta qué punto esta formación está desesperada ante el previsible descalabro electoral.
Urge una llamada al sentido común, a reconducir la campaña y a aprovechar este tiempo para hablar de Cataluña y de sus problemas. Los ciudadanos tienen suficiente madurez para recibir mensajes en positivo durante las campañas. Las salidas de tono no benefician a nadie y lo único que consiguen es alejar a la sociedad de la vida política, lo que no augura nada bueno para el futuro.... Quedan 10 días para reconducir las cosas.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Tan ansiados, como denostados.

¡Voilà! Estamos a las puertas de un nuevo globo sonda, o ante una nueva maniobra de despiste, que ambos casos se confunden cada vez más. Las palabras ayer de Manuel Chaves, asegurando que el Gobierno estudia ligar los salarios de los funcionarios a la productividad de los mismos, ya han fijado posiciones. No tiene mucho sentido lanzar ahora esta propuesta, cuando se habla de retomar el diálogo social roto tras la reforma laboral, porque los sindicatos tienen claro que ya hay mecanismos de productividad vigentes, que si no se aplican es porque el Gobierno no quiere o porque sabe que eso cuesta dinero y no va a gastar ni un euro más.
El debate sobre las retribuciones de los funcionarios es recurrente. Aparece y desaparece como el Guadiana, porque es uno de esos asuntos que siempre captan la atención ciudadana, ya que no son pocos los sectores de la sociedad que no dudan en poner en la picota a los empleados públicos por cualquier cosa. Lo cierto es que el acceso a la función pública se hace por oposición, lo que implica una formación y la preparación específica para el puesto que se va a desempeñar. Su ejercicio, debe ser la plena garantía de los derechos y los deberes de los ciudadanos y justo es decir que la gran mayoría de los empleados públicos cumplen su tarea con entrega; pero sí existe una minoría que no cumple con ese servicio público que detentan y son ellos los que dan tan mala fama al sector.
Si bien es cierto que los funcionarios tienen un trabajo para toda la vida, no es menos cierto que su promoción es mucho más difícil y menos reconocida que la de la empresa privada. No son iguales y por tanto no se pueden comparar, porque mientras los funcionarios cobran del dinero de todos y tienen seguridad, en el sector privado es el dinero particular el que paga las correspondientes retribuciones y no hay puestos garantizados.
Es la fijeza en el puesto de trabajo lo que genera el gran deseo ciudadano de tener un puesto de funcionario, y mucho más en un momento en el que tener trabajo es el bien más cotizado. Y es el exceso de aparato administrativo, la duplicidad de funciones y el solapamiento de competencias, lo que contribuye a la mala imagen de la tarea que se realiza.
En España hay casi 2.660.000  empleados públicos entre todas las administraciones, lo que supone que hay un empleado público por cada 17,58 habitantes. No es exagerado, si lo comparamos con el resto de los países más avanzados de la UE. Son las Comunidades Autónomas las que tienen mayor número, 1.345.500. La Administración Central mantiene 583.500; la Administración Local 627.100 y las Universidades 102.900.
Este inmenso ejército de trabajadores es el que permite funcionar la administración, tarea nada fácil y muy compleja, por lo que se exige una cualificación que tiene que estar en constante evolución. Es imprescindible su formación continua y el resultado debe ser el de una administración más ágil, menos compleja y más próxima al ciudadano. La gran tarea a realizar ahora es la de ajustarla y solucionar la crisis de crecimiento que ha tenido por la descentralización de competencias. Ello implicará redefinirlas en algunos casos, nunca suprimirlas y aceptar un debate serio y riguroso sobre el papel de cada cual. Lo han dicho varios dirigentes del PP, con la consiguiente manipulación socialista de que lo que quieren es quitar competencias a las autonomías. Da la impresión de que prefieren el modelo actual, porque es el que le permite mantener permanentemente abierto el debate de los funcionarios.

martes, 16 de noviembre de 2010

Cuando el miedo domina la escena...

Si no fuera por el desastre de la política exterior española, una pensaría que la actuación del Gobierno en relación con la intervención de Marruecos en el Aaiún, era producto de una muy elaborada estrategia diplomática. Pero ateniéndonos a los hechos y a la historia, mucho me temo que lo que está pasando es que el PSOE está pagando favores al monarca dictador, porque es imposible que se haya pasado del blanco al negro, sin recorrer la escala de grises.
Los proactivistas saharauis denuncian que están muriendo estos dias con la brutal acción del ejército y la policía marroquí, saharauis españoles. Ya hay certeza de al menos un muerto, se ha echado e insultado a periodistas españoles, que comenzaban a contar la barbarie de la actuación marroquí en los campamentos saharauis, y sin embargo desde España se ponen paños calientes, se lamentan los sucesos y se evita por todos los medios la condena a la actuación de Marruecos. Para remate, ahí está la desautorización socialista a su diputada Fátima Aburto, quien pretendía que todos los grupos firmarán un comunicado de apoyo al pueblo saharaui y de condena por las muertes que se han producido estos días.
¿Qué ha pasado para que el PSOE, que durante años y años se alineó con el pueblo saharaui en sus campañas (ahí están las fotos de Trinidad Jiménez con las chapas de apoyo al Frente Polisario) ahora sea incapaz de condenar las agresiones que le inflinge Marruecos?... Desde luego no es fácil entenderlo y mucho menos, cuando la flamante Ministra de Exteriores dice que el PSOE apoya la autodeterminación, pero que no corresponde al Gobierno de España investigar o condenar lo acontecido en el Aaiún. Curiosa respuesta, más cuando no hay ninguna duda en lanzar una condena en tromba si es Israel quien ataca posiciones palestinas...
Cierto es que la diplomacia con Marruecos es compleja. Por su posición geoestratégica y su acción como barrera islámica, goza de un privilegiado trato con Estados Unidos o con Francia; pero no es menos cierto que eso no da derecho a tener “patente de corso” con España, país al que siempre ha mirado con recelo y con los afanes anexionistas de nuestras plazas en África. La prueba más evidente es que cuando invadió Perejil, en febrero de 2003, Aznar logró el respaldo de EEUU para actuar sin contemplaciones en la defensa del territorio español. Y a partir de ahí empiezan algunas de las casualidades.
Cuando peor estaban las relaciones del Gobierno con Marruecos porque Aznar no se dejó quitar Perejil, Zapatero se marchó a presentar sus respetos al monarca marroquí. Desde entonces, jamás ha habido una crítica y sí fotos (septiembre de este año), donde aparecen Zapatero y el monarca en foto oficial y sólo con la bandera de Marruecos... Y todavía no se ha dado una explicación convincente al hecho.
Y luego están algunos datos inquietantes: hay declaraciones de Josep Piqué, cuando era Ministro de Exteriores, en las que reconoció que Marruecos “advirtió” de las complicaciones con el terrorismo islámico si no había respaldo español a su política exterior. Al año de los sucesos de Perejil, un atentado todavía no esclarecido, pero con marcado acento islamista sacude, ¡y de qué forma!, a nuestro país. El PP pierde unas elecciones que antes del atentado nadie daba por perdidas.
Recientemente, en lo más insólito posible, el Consejo de Ministros (septiembre de este año) concede la Gran Cruz de la Orden de Carlos III a Driss Jetou, que era el Ministro marroquí que dio la orden de intervención en Perejil...  No sé, son muchas coincidencias, demasiadas, y una explicación no dada... ¿Qué teme el Gobierno español si condena la brutal acción de Marruecos en el Sahara?... Sólo Zapatero tiene la respuesta. 

lunes, 15 de noviembre de 2010

Por fin ZP entró en la campaña.

El primer fin de semana de la campaña de las elecciones catalanas ya deja ver por dónde van las cosas. Se ve un CiU autosuficiente, muy seguro de su victoria y a la espera de los “novios”, en caso de ser necesarios, y seguros de que conseguirán pingües réditos con ellos... El PSC está a la espera del milagro, volcado en explotar sus diferencias con el PPC, al que no duda en descalificar con la más rastrera de las posiciones... El PP pisa el acelerador en una campaña en positivo, insistiendo en su apuesta por Cataluña en España y por eso no duda en contar con los barones regionales del partido... Finalmente, hay una Esquerra que ve tan mal las cosas, que no duda en rescatar la figura de Carod para mantener a los incondicionales y evitar la debacle que le vaticinan las encuestas.
Después de que Rubalcaba excitara los ánimos de los suyos a lomos de la proclamación de anticatalanismo del PP, Zapatero viajó ayer a Barcelona para seguir trabajando las “PPfobias” y apoyar a los suyos rescatando los atavismos marginales de siempre. Otra vez sacó a la iglesia a paseo y llegó a preguntar si tiene que hacer las leyes que quiere la gente o las que quiere el Papa (¿?). Zapatero ya no sabe a qué recurrir para arañar votos, para intentar evitar un desplome en sus tradicionales feudos a la vista del evidente desgaste Montilla. Y es que salvo el aludido Montilla, nadie echa de menos al tripartito y hay un intento de publicitar bajo el epígrafe de “políticas sociales”, un puñado de leyes que jamás han sido reclamadas por la mayoría de los españoles, que enfrentan a colectivos sociales, pero que tratan de rentabilizar a base de lobbys poderosos que controlan un puñado de votos.
El PP prefiere obviar los ataques e ir a lo suyo. Alicia Sánchez Camacho, que ayer reinó en las entrevistas periodísticas dominicales, trata de dar la imagen de normalidad frente a ese pacto no escrito de los restantes partidos, que demonizan al PP por su condición de partido nacional. Sánchez Camacho logró una buena foto con Feijoo y Basagoiti, foto que rompe los límites de Cataluña, y pone de manifiesto la unidad de una nueva generación de barones del PP, que desde su juventud y su probada experiencia, desde su mente más abierta y su compromiso por los territorios, creen en una nación cada vez más unida y más fuerte. Se trata de una nueva política en las instituciones, más comprometida con los problemas de los ciudadanos, sin complejos, dispuesta a afrontar las soluciones sin miedo a las críticas interesadas y malintencionadas, que sólo buscan captar votos, aunque sea costa de respaldar situaciones que están perjudicando de una forma muy grave a toda la sociedad. Hablar de xenofobia porque se quiere poner orden en la inmigración, porque se quiere regular a los que carecen de papeles, porque se quiere racionalizar el trabajo que hay, es de una irresponsabilidad que clama al cielo. Pero quienes han abierto la puerta a la llegada de inmigrantes, generando falsas expectativas que luego han tenido un coste brutal en términos de humanidad y de seguridad ciudadana, se permiten ahora el lujo de criticar a quienes tratan de regular lo que pide una gran mayoría de los ciudadanos.
Artur Más prefiere una campaña de perfil más plano, porque su gran crítica hasta ahora es que PSC y PPC necesitan a los líderes nacionales del partido. Sabe que es ganador y que si necesita apoyos para gobernar, no le van a faltarán para conseguirlo. No arriesgará ni dará baza a una Esquerra en declive, cuyo referéndum por la independencia no cala como esperaban. Por eso han rescatado a Carod para intentar reeditar los buenos réditos en las pasadas elecciones. 
Vayamos ya a por la semana de las propuestas, de los primeros debates y de las primeras sorpresas... Estaremos atentos.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La carrera del 28-N.

Ya estamos en campaña. Es la primera de la larga serie que nos espera en los próximos meses, hasta que lleguemos a las elecciones generales del 2011. Para muchos estamos ante unas elecciones que afectan sólo a la Cataluña, pero no es descabellado pensar que habrá consecuencias importantes en el panorama político nacional.
Si en Cataluña se dilucida si CiU tendrá o no mayoría absoluta, si el PSC conservará parte de su voto y puede reeditar el tripartito o si el PPC mejorará lo suficiente para ser clave en la formación de un gobierno de CiU; en la vida política nacional hay otras claves muy importantes, como son el pulso sobre los liderazgos en los grandes partidos. Una derrota sin paliativos del PSC cuestionaría aun más a Zapatero que. en sordina, está muy cuestionado en el seno del PSOE. Si el PP no sube sustancialmente, el liderazgo de Mariano Rajoy podría volver a ser cuestionado por los de siempre, que parece que velan cualquier derrota para cercar al líder popular. En este caso, las presiones no sólo serían externas, sino que se provocaría un ruido mediático que tratarían de hacer la situación insostenible. Todo para intentar frenar las buenas perspectivas de las municipales y autonómicas y hacer tambalear al partido ante las generales del 2011.
¿Qué pasará estos días en Cataluña? Es una buena pregunta, porque esta campaña encierra mucha intrahistoria. Artur Más está seguro de la victoria y sólo tiene la duda de en qué forma se va a producir. El PP sospecha que puede haber un preacuerdo con ERC para convocar un referéndum por la independencia, el gran argumento de campaña del partido de Carod Rovira, que ha preferido suavizar su imagen con un más ilustrado Puigcercós.
El PSC no tiene buenas vibraciones y firmaría ahora mismo repetir resultado y reeditar el tripartido. Esa será la estrategia de un gastado Montilla, que ha buscado refuerzos (?) en un aburrido Corbacho, que regresa a Cataluña tras un fracaso estrepitoso en el Ministerio de Trabajo. A la vez, los socialistas tratarán de desarrollar la estrategia de desgastar al PPC, ya que si lo consiguen, de paso estarán provocando un daño colateral muy importante al PP nacional y eso permitiría recuperar terreno al PSOE..
El PPC no lo tiene fácil. El cerco es general. Todos los partidos manejan un lenguaje ambiguo, imbuidos por un nacionalismo que se envuelve a la mínima en la bandera de la independencia. Sólo el PP exhibe la bandera de una Cataluña fuerte, integrada en una España fuerte y plural. Sólo el PP defiende sin complejos la convivencia en paz y en libertad de las dos lenguas, las oportunidades en educación y el trabajo en libertad de todos los que hasta Cataluña llegan. Hablar claro tiene su precio y si se dice que la inmigración ilegal es un problema que hay que solucionar, todos se lanzan a calificarlo de racismo, algo que estoy segura que ni siquiera ellos mismos comparten, pero de lo que tratan de sacar rédito. Al PP le van a dar la campaña, porque hasta Ciudadanos buscará robar votos con su ambiguo y tramposo mensaje. Todos saben que el PP se juega mucho en estas elecciones. No será limpio, porque el nacionalismo militante lo quiere dominar todo y uniformizar las posiciones. Y eso no es lo que necesita Cataluña, que pide aire para respirar y para recuperar el pulso y la fuerza que siempre tuvo. El 28 de noviembre hay mucho en juego y tenemos que prepararnos para ver absolutamente de todo...

jueves, 11 de noviembre de 2010

Árboles para tapar el bosque.

Han sido tantas las críticas recibidas por el Gobierno Zapatero al mirar hacia otro lado en los enfrentamientos en el Sahara, que no le ha quedado más remedio que mover ficha y enviar a Moratinos a la zona. En principio ha ido a Argel a preparar la Cumbre del Mediterráneo prevista en Barcelona, que por cierto no se sabe si se celebrará, así que todos los analistas consideran que ha ido a ver si puede mediar en la tensión que viven Argelia, Marruecos y el Sahara. Es curioso que en el primer conflicto diplomático en el que puede intervenir España, Zapatero no envíe a su nueva flamante Ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, que sigue tranquilamente su periplo por Latinoamérica y para en Quito, interesándose por los problemas del sector hipotecario en Ecuador... Increíble.
A medida que pasa el tiempo y desgraciadamente se confirma que los brotes verdes son una mera fantasía en la mente del Gobierno, sufrimos un ejercido de despropósitos y de cortinas de humo para que no se hable de economía, el gran problema que tiene el país. Cualquier situación u ocurrencia se usan para generar un debate que no sea económico y que distraiga la atención. Veamos algunos ejemplos de los últimos días:
Arranca Felipe González en El País, con su sorprendente declaración sobre ETA que acaba teniendo todo tipo de interpretaciones. Una muy plausible es que González ha querido reforzar ahora la figura de Rubalcaba, que no olvidemos que fue portavoz del Gobierno en la época de los GAL, asumiendo que en aquella época era él el que tenía toda la información y la capacidad de decisión... Vino después la reunión de barones socialistas con los tres vice presidentes del Gobierno y con foto incluida con el Presidente. La sesión fue un acto de reafirmación socialista, una terapia de grupo ante la compleja situación del partido, buscando desesperadamente poner en valor los dos puntos de mejoría que dan las últimas encuestas... Sin embargo, no se acallan las críticas internas a la falta de soluciones del Gobierno ante la crisis y por ello se destapan esas leyes que guarda Zapatero en su cartera, que la sociedad no demanda, pero que mueven a los sectores marginales que con tanta frecuencia alimenta el PSOE para intentar asegurarse su granero de votos... Ahora sale otra vez a la luz el borrador de la Ley de libertad religiosa. Que si sí, que si no... los más radicales del PSOE la quieren a rebufo de la visita del Papa, pero parece que el Presidente la deja para más adelante, porque todavía queda mucho para las elecciones generales y entonces puede ser su momento... Y por último, ha venido la brutal intervención de Marruecos en el Sahara, que es algo que nos toca de cerca aunque el Gobierno, como siempre, no ha querido saber nada porque afecta a Marruecos y parece que si tomamos posición, tenemos un conflicto. Una muestra más de la tibieza de nuestra política exterior que cubre el expediente con Moratinos y trata de ganar tiempo en espera de que las agitadas aguas africanas vuelvan a su cauce.
Y mientras todo esto sucede, las ventas de coches se han derrumbado, las de las viviendas en octubre se han vuelto a caer y las esperanzas de mejorar los datos del paro se van diluyendo. ¡Si es que este Gobierno es incapaz de dar razones para la confianza!... Dedica su tiempo a maquinar apariciones públicas que den idea de una actividad pública y política que es incapaz de ser visualizada como acciones competentes y positivas para los mercados y para el ánimo de los españoles. No podemos seguir siendo un país triste... Tenemos que saber mirar al futuro y encarar los problemas. Lo malo es que quien lleva la batuta, pierde el tiempo y ya sólo piensa en el posible estrago de las catalanas. Tal vez por ello, ahora la estrategia del PSC es erosionar al PP catalán, para intentar dañar a Rajoy; mientras, Ciudadanos se frota las manos y aprovecha para beneficiarse de las miserables estrategias del PSC, en un ejercicio de parasitosis política que hay que denunciar. 

martes, 9 de noviembre de 2010

La "x" calienta el ambiente.

Que hoy sea fiesta en Madrid y que en la capital de España vivieran muchos ayer una jornada de puente, no ha evitado que los dos grandes partidos PP y PSOE, reunieran a sus máximos órganos de Gobierno, prueba de que las maquinarias de campaña ya están en marcha y hay mucho trabajo por delante.
Las estrategias son muy diferentes, ya que mientras en el PP se hace un claro llamamiento a que no haya certeza de victoria, sino espíritu y trabajo para la victoria, en el PSOE la cosa es muy diferente y lo que se hace es un desesperado llamamiento a la confianza. Sólo desde esa perspectiva puede interpretarse el coro de voces socialistas que ayer clamaban por la victoria. En Cataluña, Marcelino Iglesias auguraba una buena remontada del PSC, en Castilla-La Mancha se descalificaban las encuestas que dan la victoria a Cospedal y en Oviedo, José Blanco auguraba una victoria del PSOE “con Cascos o sin él”.
Curiosa estrategia la que emplea el PSOE para mantener alta la moral de sus bases e intentar rentabilizar el ligero repunte que le dan las encuestas a raíz del cambio de Gobierno, y cortina de agua para intentar aplacar el incendio de las declaraciones de Felipe González a El País, que para sorpresa y disgusto de muchos socialistas, reabre nada más y nada menos que la polémica sobre el origen y el mando de los GAL... Desde luego la macroentrevista no era un favor a Zapatero y Rubalcaba, porque el ex presidente confesó haber tenido en la mano la decisión de “volar” a la cúpula de ETA. No puede haber confesión más clara, mas inoportuna y más peligrosa, porque si González reconoce que tenía la información y sobretodo, que tenía también la decisión, no es descabellado pensar que en su mano estaba dar la orden de poner en marcha o de parar la guerra sucia. Es una especie de reconocimiento tácito de que el poder era él y que el control lo tenía él. Si a ello unimos la defensa a ultranza de la cúpula de Interior, que fue condenada por los tribunales por su participación en la guerra sucia, convengamos que sólo hay una conclusión: que González ayer desveló las claves que despejan la incógnita de quién era el señor X.
El PP ya lo ha apuntado y González lo ha propiciado. Guste o no, Felipe González es una persona muy inteligente, que no comete errores en sus declaraciones, que dice lo que cree y lo que quiere, por lo que seguro que hay una intencionalidad de sus afirmaciones. Lo más seguro es que con esta tácita autoinculpación y las justificaciones posteriores, lo que buscaba era lavar la imagen de lo que pasó en aquellos duros años con asuntos como el secuestro de Marey, los fondos reservados, Galindo, Vera o Barrionuevo. Sin embargo, el resultado final es muy diferente y reabre una polémica que puede tener un precio muy alto para el actual Gobierno, que será quien tenga que afrontar las consecuencias. Por si acaso, lo primero ha sido hacer de la necesidad virtud y ahí está Rubalcaba defendiendo a González y un insólito Bono, que ha defendido a González de la “A a la X”, otra evidencia sobre el reconocimiento del significado de la famosa X.
Mientras este terremoto sacude al PSOE, en el PP ya ven en González, no sin razón, al señor X, asunto sobre el que incidirán, aunque saben que el verdadero enemigo ahora es el exceso de confianza. Contra eso clamó ayer Mariano Rajoy, consciente de que la izquierda mediática seguirá adelante con los datos de las encuestas sobre presunta falta de confianza en las políticas del PP. Es de prever que los populares no vuelvan a ser tan inocentes como responder a las trampas mediáticas que dan munición extra al PSOE, y por ello está muy bien la advertencia de que el PP no sólo es el partido mejor situado en intención de voto, sino que es el partido que más confianza ofrece a los españoles a la hora de resolver los problemas de carácter económico.
Una incógnita despejada: González calienta los prolegómenos de las catalanas. 

lunes, 8 de noviembre de 2010

Si queremos, podemos.

No voy a volver sobre el fondo y las consecuencias de la visita del Papa. Ya se ha hablado mucho de ello y aún tendremos algunos coletazos. Sin embargo, sí quiero referirme hoy a un aspecto que me parece destacable, por el modelo de convivencia, de respeto, y sobre todo de normalidad que ha tenido. Hablo del uso que se ha hecho de las lenguas en el transcurso de la misma. Una convivencia modélica de todas las sensibilidades que no ha generado ninguna crítica, en un país que tan aficionado es a motar líos por todo.
La iglesia ha apostado por unir la convivencia en normalidad de las lenguas y el resultado ha sido alentador, porque nos hace albergar esperanzas de que, tal vez, en un futuro no muy lejano, se pueda acabar con esta inútil guerra de guerrillas que tanto daño está haciendo a los territorios y tanta distancia ha sembrado entre muchos ciudadanos... Teniendo la iglesia como tiene un idioma oficial, el latín, renunció a él en las celebraciones y optó por responder a las sensibilidades territoriales y emplear la riqueza multilingüística de nuestro país. Lo hizo sin imponer una sobre otra, sin contraponer una lengua a otra, utilizando todas en una combinación asumida por la sociedad como debe ser: como un hecho convivencial que enriquece.
¿Qué extraemos de todo esto?... Lo primero, que las imposiciones no sirven para nada, sólo para distanciar poco a poco. Lo segundo, que la lengua es un vehículo de comunicación y cuando hay mensaje, que se emplee una u otra es indiferente, lo que importa es el contenido. Lo tercero, que deberíamos ser lo suficientemente inteligentes como para buscar los elementos que unen y considerar las cosas, los hechos, las culturas, como propias, independientemente de la lengua en que sean expresadas.
Gaudí y su obra es universal. Que haya grabados en su impresionante legado en catalán, no molesta a nadie, porque es patrimonio de todos. No se rechaza, como tampoco se hace si estuviera en español o en latín. Estoy convencida de que ayer, todos consideramos esa Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona como nuestra y nos sentimos orgullosos de que esté construyéndose en España, en Cataluña, y no fuera de nuestro país. Qué decir de la impresionante secuencia del Papa peregrino en Santiago, en un santuario emblemático de la Cristiandad que está en España y no en otro lugar del mundo. Lo dijo el Rey ayer al despedir al Papa, son nuestras raíces comunes y eso es un verdadero tesoro. La misma raíz que tienen nuestras lenguas, la misma raíz que tenemos todos los españoles, que si sumamos esfuerzos y nos ponemos a trabajar en común, tendremos un futuro esplendoroso por delante.
Estos días ha sido la iglesia (que no olvidemos que no es un edificio, sino un colectivo) la que ha sabido poner en valor esa unidad. Hagámoslo los ciudadanos... y si la clase política es incapaz de verlo, se verá arrinconada y castigada en las urnas. España tiene un patrimonio envidiable, es una lástima que tengan que acontecer situaciones extraordinarias para que sepamos verlo en todo su esplendor. Si la lección sirve de algo, habrá merecido la pena.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Poner tierra de por medio...

Que Zapatero no haya estado en España durante la primera jornada del viaje del Papa bien merece un comentario. Nada se sabía de las intenciones del presidente para esta jornada de sábado, pero el lío manifiesto que tenía el Gobierno sobre el protocolo que aplicar a la visita papal, tenía que imponer alguna sorpresa. Zapatero no podía soportar el masivo respaldo popular al pontífice y decidió poner tierra de por medio, la mejor forma de demostrar su indiferencia o rechazo a la visita.
Si el Papa viene en avión, Zapatero se va en avión a visitar a las tropas españolas en Afganistán. No había otro momento para programar la visita... Sin duda ha sido una estrategia para intentar robar la primera página informativa a Benedicto XVI, una estrategia lamentable porque demuestra hasta qué punto el presidente está fuera de la realidad de lo que hoy concitaba la atención en España. Una muy discutible forma de eludir su responsabilidad para con los españoles y con tan ilustre visitante.
Zapatero es el presidente de todos los españoles, incluidos los católicos. El error que ha cometido es el de no saber estar, no abordar ciertas cuestiones de Estado con naturalidad, dejando a un lado sus particulares complejos (o fantasmas) y no ser capaz de entender que el viaje del Papa entra dentro de sus tareas de representación y por eso tendría que haber recibido a un jefe de estado, porque el Papa es jefe del Estado Vaticano. Sin duda, haber cumplido con su obligación institucional hubiera sido bien visto por la mayoria de los españoles.
Pero la trayectoria de Zapatero demuestra que lo suyo es estar al lado de los grupos marginales y en este caso ha preferido dar satisfacción al conjunto de laicistas anticlericales, anticuras, que tanto se alteran cada vez que en su cercanía ven una sotana o un símbolo religioso... católico, por supuesto. Ha demostrado una vez más que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias y se ha alejado de un acto respaldado por miles de ciudadanos.
El Papa estará hoy en Barcelona y consagrará la Sagrada Familia. Volverá a recibir el clamor de miles y miles de fieles; un clamor que tal vez Zapatero, por su falta de cintura política y por su incapacidad demostrada, no vuelva a recibir jamás de los ciudadanos, de los que cada vez está mas distante.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Siempre dando la nota...

A partir de mañana, la noticia en España, pese a quien pese, será la visita del Papa a Santiago de Compostela y a Barcelona. La segunda visita del máximo representante de la Iglesia Católica está levantando una oposición que sonroja. De nuevo un sector de la denominada progresía de izquierdas, que disfruta exhibiendo su laicismo y su anticlericalismo, acaba de encontrar un caldo de cultivo en la figura de Benedicto XVI.Somos un país de extremos, lo mismo preparamos la recepción más impresionante, que nos volcamos en mostrar el más furibundo rechazo. Y claro, esto pone en pie de guerra a los partidarios y a los detractores.
Dejemos clara una cosa, la gran mayoría de la sociedad no se opone a la visita del Papa y la acoge desde la normalidad que supone la visita de un personaje ilustre, que es respetado y admirado en el mundo entero. El Papa, al margen de las creencias, siempre ha sido visto como un hombre de paz, un líder espiritual y, sobretodo, una gran oportunidad para la difusión de las zonas que visita. España es un país mayoritariamente católico y la visita de su líder no ofende, ni tiene por qué levantar ampollas, ni tiene ha de tener otra significación que la dimisión espiritual de su viaje... Como cualquier otro jefe de estado, su desplazamiento impone un sistema de seguridad que, es verdad que es mayor que con otros líderes mundiales y que obliga también a prever contingencias en los preparativos de las grandes concentraciones. Pero lo mismo que pasa en grandes conciertos públicos, grandes concentraciones cívicas o deportivas o grandes visitas, como por ejemplo las recientes vacaciones de la esposa de Obama a Andalucía... La patulea progre, en estos casos no protesta.
Nadie que no albergue en su interior la intolerancia, el rencor, los atavismos más bajos, puede sentirse ofendido por esta visita y lo que acarrea, porque prescindiendo del carácter espiritual, es una inversión económica de primera, ya que la proyección mundial de Santiago de Compostela o de Barcelona serán impresionantes, porque la cobertura mundial está garantizada.
De la importancia que ha despertado este viaje hablan los datos: son 3.000 los periodistas acreditados para su cobertura, de los que 600 lo seguirán en su totalidad, 900 más estarán en Santiago y nada menos que 1.600 en Barcelona; la señal de televisión, que la producen las Cadenas Autonómicas, se distribuirá a todo el mundo y el cálculo más bajo apunta que seguirán el viaje por la tele más de 150 millones de personas. Durante 32 horas Santiago y Barcelona serán las ciudades del mundo que mayor seguimiento informativo tengan... ¿Es o no es rentable para España este viaje?... Aunque se defienda la pose del laicismo,¿es responsable no apoyar una acción de este tipo?...
¡Pero cómo no van a encontrar los grupos hostiles un caldo de cultivo adecuado en la laicidad de un gobierno tan paleto, si a estas alturas aún no sabe qué protocolo dará a la visita!... Es increíble ver a un Presidente del Gobierno más preocupado de no verse fotografiado en los actos religiosos, que de hacerlo en la proximidad de un personaje que le garantiza una imagen en todo el mundo. Hablo del mismo personaje que se quedó sentado para agraviar a la bandera americana en el desfile de la Fiesta Nacional, con el consiguiente perjuicio internacional para nuestro país.
La sensibilidad del Papa ha ido en este caso más allá, porque utilizará en Barcelona el catalán, lo que supone, como bien dijo ayer Rajoy, el mayor favor y la mayor proyección a la lengua y todo desde la normalidad, sin la necesidad de que ello suponga que los nacionalistas capitalicen la visita, como ya lo han intentado.
La patética secuencia de un humorista ayer en la Plaza Sant Jaume comparando al Papa con un payaso, agitó el fervor de 3000 contrarios que no aceptan la visita, pero al mismo tiempo dio una imagen lamentable de Barcelona que no se corresponde con la realidad... La ciudad tiene el privilegio de albergar la obra cumbre del genio Gaudí que el domingo consagrará Benedicto XVI y eso supone contar con un gran centro espiritual y una gran polo de atracción de visitantes que será referencia en el mundo entero. Agitar el anticlericalismo irracional y caduco de nostálgicos progres y antisistema, es un error de graves dimensiones por las consecuencias para la imagen exterior de un país moderno y tolerante. Los primeros que deben de tomar nota son los representantes del Gobierno que están dando con todo esto, un ejemplo bochornoso.