BLOG DE MIREIA ARROYO DE LA PARTE

Un vistazo crítico y personal a la actualidad.

martes, 31 de mayo de 2011

Comienza la era Rubalcaba.

Rubalcaba se estrenó ayer como aspirante a candidato socialista en las próximas generales y lo hizo afirmando que sabe dónde están los problemas de los españoles, pero no expuso programa alguno. Hace gala del doble lenguaje que tan bien maneja, porque por un lado fustiga al PP cuando le acusa de no desvelar sus proyectos y él, cuando tiene que hacerlo, se esconde tras el mismo parapeto que tanto critica. Lo que está haciendo el PSOE en el proceso de recomposición interna en el que está metido, es matizar todo aquello que ha venido defendiendo hasta ahora y esforzándose en hacer de la necesidad virtud.
El PSOE ha logrado cerrar la vía Chacón que está sellada momentáneamente con la declaración de la Ministra de que “agua pasada no mueve molinos”. No le preocupan demasiado los movimientos que se registran en las bases del partido para presentar candidatos, hasta tres que hasta ahora se sepa, porque saben que les será muy difícil conseguir los 23.000 avales necesarios para poder acudir a las primarias, antes del 13 de junio. A estos no se les pide que se retiren de la carrera, al contrario, se les anima a presentarse porque sirven de coartada para justificar la existencia de sus presuntas primarias, que está claro que no son tales. Necesitan desmontar como sea que Rubalcaba ha sido elegido por el “dedazo”, algo que parece imposible, porque es un hecho que Zapatero lo nominó, Zapatero le retiró a Chacón del camino y Zapatero sigue siendo el que le protege de momento... Ha sido el dedo de Zapatero, y no otro, el que ha designado a Rubalcaba. Vale que lo ha disfrazado de primarias, pero como muy bien señala ese refrán tan nuestro: “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.
Nada que objetar a la comparecencia pública que ayer protagonizó Rubalcaba. De verbo fácil, gran manejo de la palabra, mago en utilizar el doble lenguaje, Rubalcaba aparece como el candidato convencido, dispuesto a servir a su partido, muy querido por la organización y sobre todo con gran experiencia, todo un aval para sus propósitos. Sin embargo, hay un lastre con el que tendrá que convivir en esta nueva etapa, y no es otro que su propio jefe y el hecho de que diga que tiene muy claro lo que es necesario cambiar. ¿Y por qué no lo ha hecho durante los siete años que lleva en el Gobierno?... ¿Y por qué no lo va a hacer ahora si no tiene intención de dimitir?... Ha hecho una defensa cerrada de su sintonía con Zapatero y, por tanto, es corresponsable de sus fracasos. Aunque se empeña en negar que la bicefalia puede generar problemas, sabemos que hay dos cabezas y ya veremos qué pasa cuando el Gobierno tome determinadas decisiones, porque el PSOE tendrá que dar un giro a la izquierda, que es lo que le están demandando sus bases, y eso choca frontalmente con la política que lleva practicando Zapatero. No será fácil mantener la convivencia en el Gobierno y ser candidato, aunque el actor se llame Rubalcaba, porque es un imposible defender una cosa y su contraria perteneciendo al mismo equipo...
Reconozco que Rubalcaba le ha echado valor. Con la que está cayendo, asumir la candidatura socialista es un marrón, porque de partida las perspectivas no son nada halagüeñas y no creo que le haga demasiada gracia pensar que su exitosa vida política puede finalizar con un clamoroso fracaso. Por mucho que lo disimule el PSOE, por mucho que la corte mediática se afane en ello, Rubalcaba ha sido y es una parte muy importante de Zapatero, su compañero de viaje en estos últimos siete años. Y tampoco olvidemos que ha sido un gran maniobrero en su larga vida política y no es descartable que le traiga serios disgustos, porque la verdad es que hay mucha gente que le tiene ganas.
De momento Rubalcaba acumula más poder y no va a dejar ningún cargo. No sorprende que no deje de ser Ministro del Interior, porque ahí llega toda la información y su manejo es uno de sus grandes activos. En este momento esa información puede ser clave y él lo sabe, así que más le vale al PP no bajar la guardia...

viernes, 27 de mayo de 2011

Los cuchillos bien afilados.

Otra vez. Cui prodest?... ¿A quién beneficia que Chacón haya tirado la toalla? Pues al de siempre, a Alfredo Pérez Rubalcaba, que puede salirse con la suya y evitar de esta forma unas primarias. Da la impresión de que Rubalcaba vuelve a aliarse con el PSOE de siempre, para forzar la caída de Zapatero que ya es un obstáculo para el futuro del partido, tome la decisión que tome. Chacón ha reconocido que tenía decidido presentarse y para que nadie tuviera la más mínima duda de sus intenciones, ayer esbozó en la improvisada rueda de prensa en Ferraz, el programa socialdemócrata que ella intentaba representar; en un intento de recuperación de lo que tan pompósamente se llama siempre “los valores de la izquierda”. Pero al final todo se deshizo como un azucarillo, sin duda con la aquiescencia de Zapatero, que ve como la vieja guardia le empieza a cercar y al final puede forzar el congreso extraordinario.
Sólo había que escuchar las intervenciones en los últimos días de muchos miembros del aparato, para darse cuenta del escaso respeto que mostraban a la intención de Carme Chacón de presentarse a las primarias. Se puede decir que los barones, que todos son varones, están mucho más próximos a Rubalcaba; no en vano es el gran superviviente que ha demostrado ser capaz de estar con unos y con otros. Y no me extrañaría que al paso que van las cosas, terminemos por verle hacer algunos guiños al PP... No, en serio, Rubalcaba es como los gatos, que dicen que tienen siete vidas y se acomoda a todo. Ayer no quiso desvelar sus intenciones de futuro, pero a nadie se le escapa que los hilos de esta operación los maneja él.
Y mirad, Bono ha vuelto a aparecer en escena. Lo hace en ese tono moderado que le conecta con el electorado más centrista, y de hecho manda mensajes como que “hay que pensar en España y en los españoles, no en el partido” o vuelve a reunirse en secreto, que luego se proclama, con Rubalcaba y para que nada falte, hay quienes dicen que Bono sí irá al Comité Federal del sábado... pero para hablar. Desde que Zapatero le ganara el Congreso a Bono, este se impuso como norma no intervenir en los comités y lo ha llevado a rajatabla. Es más, a gran parte de ellos no ha asistido. Sin embargo, ahora reaparece y si Bono habla, no dudo que se pronunciará por rearmar el partido e ir a un congreso, algo que le supondría “sacarse” la espinita de aquel Congreso que perdió por unos pocos votos.
Sea lo que fuere, pase lo que pase, el espectáculo que está dando el PSOE es para olvidar. Un Zapatero herido de muerte, políticamente hablando, arrinconado por la crisis, el desastre electoral, unas reformas que no acaba de cerrar, una prima de riesgo de infarto y en definitiva una crisis que no cede, se defiende como “gato panza arriba” contra toda lógica y contra todo sentido común. Mañana, in extremis, tratará de salvar el tipo y evitar el Congreso que acabará por fulminarle y para ello ha sido capaz hasta de sacrificar a su “pupila”; ya que expondrá que si no hay más que un único candidato, no hay por qué temer a unas primarias. Pero me temo que su hasta ahora hombre de confianza, el que manda, el que parece que puede a partir de ahora acumular todo el poder, lo dejará caer al vacío y que corra la suerte de un tiempo que se le agota como si el reloj de arena apurara sus últimos granos.
Carme Chacón renunció ayer a algo importante, pero tomó fuerza para volver. Anunció su programa y con eso demostró que todo estaba preparado para que se presentase y a la vez fue una advertencia o una señal de que lo que se produce ahora es un paréntesis... pero apuesto a que en un futuro más o menos inmediato tendremos operativa a la candidata Chacón. No será en las próximas elecciones generales, pero casi con total seguridad, lo intentará para las siguientes. La Ministra hace unas horas pidió a los periodistas un poco de paciencia porque faltaban pocas horas para el Comité Federal y ella tenía sus planes. Ahora faltan algunas horas menos y ya se ha cobrado, sin celebrarse, la primera víctima... Veremos quiénes son las siguientes, ya queda menos...

jueves, 26 de mayo de 2011

Crónica de una muerte anunciada.

Basta asomarse a los medios digitales o escuchar los informativos de radio y televisión, para darse cuenta de que el guirigay del PSOE no es una obsesión del Partido Popular. ¡Ojalá lo fuera! porque eso significaría que el Gobierno estaría dedicado a lo que debería estar y no dilapidando un precioso tiempo en intentar resolver un galimatías en el que se han metido ellos solitos.
Zapatero está entregado a intentar apagar el gran fuego interno de la sucesión, en lugar de aportar soluciones a esas reformas que tanto nos anuncia y que no acaban de llegar. Lo que sí llegan son sus llamadas a Patxi López para que deje de reclamar un Congreso extraordinario, aunque con evidente fracaso, porque el líder de los socialistas vascos se mantiene en la exigencia de abrir un debate interno en el seno de un Congreso que permita evitar unas primarias. ¿Patxi López está sólo en esto?... Pues sinceramente creo que no. Aquí hay que intentar aplicar el principio del “Cui prodest?”, es decir, ¿quién se beneficia?... Y entonces encontramos la respuesta: al todopoderoso Alfredo Pérez Rubalcaba, que quiere suceder a Zapatero pero no quiere pasar por un proceso de primarias, por que los experimentos socialistas con ellas siempre han dado sorpresas evidentes a los miembros del aparato.
No me extrañaría nada que fuera el mismísimo Rubalcaba quien estuviera detrás del movimiento pro-congreso, porque entiende que sería más rápido, menos traumático para el partido y le encumbraría a él con cierta facilidad.
Sin embargo, Zapatero se resiste. Primero porque él quiere mantener el status de secretario general y capitanear el relevo en el momento en que se produzca y segundo, porque él es un ferviente defensor de las primarias  y en el fondo no le disgusta nada que una persona como Carme Chacón pueda aparecer en la escena. Chacón de hecho, gana la batalla de pedir amparo al Presidente ante las evidentes presiones para que no concurra a las primarias que su equipo está filtrando en los últimos días.
El viernes Zapatero ha citado a los barones socialistas para intentar convencerles de cerrar todo movimiento pro-congreso y con ello asegurarse el sábado un comité federal tranquilo, que no desbarate su hoja de ruta. En el fondo me da la impresión que lo que Zapatero, además de apuntalar su defensa a ultranza del proceso de primarias, trata de ganar tiempo y dilatar el inevitable proceso de selección de un nuevo líder, lo que tácitamente le da tiempo para mantenerse en el poder y con ello intentar llegar al final del mandato.
Es inevitable que un partido político analice y debata después de un varapalo como el que ha sufrido el PSOE, por eso no debe extrañar que haya este tipo de movimientos. Pero en este caso era una situación cantada y por tanto, perfectamente previsible. La sociedad no tiene por qué aguantar que este proceso obstruya la tarea de gobierno y retrase soluciones. El PSOE es un partido más que centenario y siempre ha tenido una responsabilidad, que tanto los adversarios como la sociedad en general se la han reconocido. Ha sido un puntal clave en la democracia y por eso soy incapaz de comprender las razones por las que sigue plegado a los deseos de un líder que, con todo el respeto, es ya un cadáver político y se ha convertido en un lastre que en nada puede beneficiar a la organización. Perdón, sí puede hacerlo, basta con que se retire, con que se quite de en medio y no interfiera en el necesario proceso de reconstrucción y rearme de la organización socialista... De verdad, no me extraña que haya quienes "por lo bajini" estén que braman porque a este partido ya no lo reconocen.

miércoles, 25 de mayo de 2011

¡Se abre el melón!

Desgraciadamente, el baile ya ha comenzado, y quienes aventuraban que tras las elecciones el PSOE se calentaría al rojo vivo tenían toda la razón. No han pasado ni 72 horas del mayor varapalo que pudieran imaginar los socialistas, para que se confirmen los peores augurios. Hasta cabe la posibilidad de que se queden sin gobernar en Extremadura, porque Izquierda Unida se plantea abstenerse y dejar que gobierne el partido más votado en la Comunidad, el PP. La tormenta general se está formando y los nubarrones que asoman son muy negros, pero que muy negros.
El Comité federal socialista del fin de semana será el punto de arranque para convocar unas primarias que no gustan a casi nadie y que abrirá muchas heridas en el partido. Las declaraciones de Trinidad Jiménez advirtiendo a Carme Chacón que ella es miembro del Gobierno y que en él deben estar todos a una, demuestra hasta qué punto el aparato está dispuesto a apostar fuerte por Alfredo Pérez Rubalcaba. En el fondo, de lo que se trata es de allanar el camino al tácito jefe de filas actual del PSOE para que no abandone la nave, y si se lanca al ruedo, lo haga sin la posibilidad de que haya sorpresas, una constante en cada carrera de las primarias socialistas. Estas declaraciones son un claro chantaje, cuando no una intimidación, para intentar evitar que la Ministra de Defensa, que puede representar un aire nuevo en las filas socialistas, se abra paso en medio del disgusto generalizado con la política que sigue el aparato de Ferraz.
Pero es que para muchos ya no valen unas primarias, son insuficientes y creen que lo que tiene que hacer el PSOE es bajar a la catarsis general y a partir de ahí remontar. Eso supone echar a Zapatero y buscar un nuevo líder para el partido. Lo dicen en privado algunos ministros, que a la vez ruegan permanecer en el anonimato, y a ellos se ha sumado públicamente Patxi López. Si Guillermo Fernández Vara ha dicho que tal vez Zapatero debería reconsiderar su decisión de no convocar elecciones anticipadas, el líder socialista vasco ha dicho que lo que procede es convocar un Congreso Federal extraordinario, un cónclave socialista al máximo nivel que liquide a la dirección actual del partido, mande a Zapatero a León y encuentre un líder que empiece a acometer la reconstrucción del PSOE. Sobra decir tiene que eso implicaría unas elecciones anticipadas inmediatas, porque Zapatero sería desposeído de todo el poder, tendría el homenaje que se da a los que se quiere pasar a las estanterías del recuerdo (de un mal recuerdo en este caso) y habría una nueva dirección para tratar de insuflar aire nuevo y fresco a las filas socialistas.
Decir que una diferencia de 10 puntos entre PP y PSOE en el cómputo nacional de unas municipales es una simple pérdida momentánea de la confianza, y conformarse con que el PP sólo haya subido un 3% en su recuento de votos, demuestra hasta qué punto quienes rigen los destinos socialistas están fuera de la realidad. El PSOE ha perdido votos porque no tiene credibilidad. Zapatero no la tiene, tampoco su gobierno. La sociedad no está dispuesta a perdonarle el descalabro que ha generado sobre la política económica y las fracturas que ha abierto en la convivencia social. Los españoles no le perdonan el “jueguecito” de las negociaciones de paz, ni haber reabierto viejas heridas para mantener una cuota de presencia entre los colectivos que menos se movilizan... Zapatero ha dilapidado un ingente capital político, que él solo se ha encargado de destruir. Es cierto que ha tenido una crisis global que le ha complicado las cosas, pero la verdad es que no ha sabido encararla, ni aportar soluciones, ni cortar el endeudamiento, ni acabar con alegrías imperdonables que indigna sólo recordar. Todavía ahora, con el varapalo electoral recibido, con la crisis abierta ya en su partido, con la petición generalizada de varios partidos y muchos colectivos sociales del adelanto electoral, se permite el lujo (cuando no la chulería), de decir al PP que no sólo no pedirá la confianza del Parlamento nacional, sino que si el PP quiere elecciones anticipadas lo que tiene que hacer es presentar una moción de censura. El daño que Zapatero está haciendo a su partido costará mucho de reparar, lo malo es que a quien hace sufrir de verdad es a España, y no nos merecemos este tipo de gobernantes.  

martes, 24 de mayo de 2011

La lección está clara, ahora...

Estaba cantado. El debate sobre la conveniencia o no de adelantar las elecciones generales tras los resultados de las elecciones del 22 M, se ha adueñado de la vida política. No es para menos, teniendo en cuenta el descalabro del PSOE y su poder territorial, la vertiginosa subida de la prima riesgo a los 263 puntos y la caída de la  bolsa. "¡Así no podemos seguir!", debería ser el grito unánime de una sociedad que le ha dicho clara, rotunda y tajantemente al PSOE que no cree en sus políticas y que deben irse cuanto antes.
El PP ha acumulado en el conjunto del territorio nacional 2.200.000 votos más que el PSOE y casi 10 puntos porcentuales. Si se aplican los factores correctores con unas generales, habría cerca de 20 puntos de brecha, lo que se traduciría en una victoria sin paliativos. Pero no hay que adelantar elecciones porque el PSOE se vaya a hundir, eso es secundario, deben adelantarse porque España lo necesita, porque es urgente salir de este periodo de incertidumbre y de pérdida de confianza. Pensar que seguiremos en la presente agonía durante un año, es realmente aterrante. La excusa de Zapatero de que buscará mayorías para culminar sus reformas no es creíble, porque las reformas exigen ajustes duros y es impensable pensar que ZP se va a seguir poniendo una soga al cuello que le ahogue hasta límites realmente impensable.
Zapatero es ya un líder sin poder, sin proyección, sin credibilidad y con mínima y testimonial autoritas en el partido. Es el causante de que los ciudadanos españoles le hayan dado una sonora patada en el culo de los candidatos locales y regionales del partido. Seguir haciendo sacrificios por un personaje que ya no tiene futuro, se me antoja como un capricho político irresponsable y sin objetivo de ningún tipo. Claro que Zapatero nos ha demostrado en no pocas ocasiones que tiene tintes de “iluminado” y de él se puede esperar cualquier tipo de actuación, aunque sea la más estrambótica posible.
Tras el análisis electoral realizado ayer por el PSOE, Pepiño Blanco dio el peor de los mensajes posible: se abre el periodo de primarias socialistas y no hay adelanto electoral... No me puedo creer que con la que está cayendo, con los problemas que tiene el país, con el varapalo que el PSOE acaba de recibir, se vaya a dedicar ahora a abrir el melón de las primaria, con lo que de cainismo tienen este tipo de procesos. Me parece una frivolidad de gran calibre, porque si como parece, Rubalcaba y Chacón se lanzan al ruedo de la sucesión, dos Ministros del Gobierno se van a dedicar las próximas semanas a pasear su proyecto de partido por toda España y difícilmente podrán dedicarse full time a las tareas de Gobierno, que esas sí que son prioritarias.
Con todo, algunos estropicios son de tal calibre que ya están costando muy caro. La “broma” de Bildu ha permitido a los abertzales ser la segunda fuerza en votos en Euskadi y la primera por número de concejales. Los proetarras vuelven a las instituciones y sobre todo, recargan con dinero público las esquilmadas finanzas que poseían. Un gran peligro que tenemos que agradecer al Tribunal político-constitucional.
El PSOE tiene serios problemas, los resultados del 22M lo han revelado con una contundencia que no deja duda. Pueden empeñarse en gobernar en precario, como si fuera una suerte de suicidio político colectivo, pero al final tendrán que adelantar porque los mercados se lo impondrán. Tiempo al tiempo... 

domingo, 22 de mayo de 2011

Día 16: Reflexión para el futuro.

Ha sido un sábado tranquilo, con ausencia del escenario público de los candidatos y de los partidos, y con la calle como auténtica protagonista de la jornada. Todos hemos mirado de reojo a las concentraciones del denominado “Movimiento 15M”, tratando de desentrañar algo de las entrañas de una situación que nadie tenemos claro. Es verdad que no ha habido incidentes, ni se puede hablar de utilización de la jornada para orientar el voto. Ha sido el testimonio de una protesta que por su carácter pacífico, el Ministerio del Interior ha dejado que se desarrolle pese a la prohibición expresa de la Junta Electoral.
No sé si habrá repercusión electoral del movimiento, pero bueno será que hagamos algunas reflexiones. Si sumamos la participación general del movimiento en toda España, apenas superaremos las 100.000 personas. Dicho de otra forma, todos los que públicamente han mostrado su indignación y su protesta, son menos que los espectadores que reúne un domingo el Barça en el Nou Camp. Si tenemos en cuenta que el censo electoral en España es de más de 34 millones de personas, las cifras cantan por sí solas.
No quiero con ello quitar un ápice de importancia al movimiento, que la tiene; pero lo que sí quiero es señalar que no hay que magnificar ni dar patente de liderazgo social, a un movimiento que cuantitativamente es meramente testimonial, aunque por oportunidad, por escenario y por capitalizar algo que está en el ambiente, haya adquirido una notoriedad que debe ser muy tenida en cuenta por los responsables públicos. Lo que se ha demostrado estos días es que a la mínima puede saltar la chispa, que hay disgusto social con la clase política y sobre todo, hay gente que lo está pasando muy mal, que hay mucho paro y que esto no puede seguir así.
Lo he dicho en anteriores artículos y este es el momento para ratificarlo. Hoy hay que ir a votar. Los españoles gozamos de libertad y de cauces de participación. Esto no tiene nada que ver con los movimientos de los países del área africana del Mediterraneo. Allí buscan poder expresarse, quieren tener voz, votar en libertad; buscan que se les respeten unos derechos de los que carecen, piden abrir la sociedad, proyectarse al mundo. España, por el contrario tiene todos esos caminos abiertos. Aquí se vota, hoy lo podemos hacer. Y lo hacemos en libertad, con garantía de todos los derechos. No pueden decir lo mismo en Yemen, en Argelia o en Egipto.
Hoy votamos. Hoy tenemos que dar una lección de civismo. Hoy tenemos que llenar las urnas de votos y expresar nuestro deseo, quién es digno de nuestra confianza... Hoy también comenzaremos a sentar las bases del futuro en España, porque a la vista de lo que ha sucedido, no puede seguir la sociedad el camino de la frustración, de la crisis que no se supera, del paro que se apodera de cientos y cientos de hogares... España puede salir adelante y hoy podemos demostrarlo. Esto también se dice con el voto.
Movimientos como el que se ha producido en España pueden generar simpatía, pueden ser un aldabonazo para poner soluciones a muchas cosas, pero también tienen un alto coste. Los mercados internacionales desconfían y ya tenemos la prima de riesgo en los máximos del año. No es la mejor publicidad para el país, pero porque ya no tiene remedio y ha surgido, tomemos nota de su significado y encaucemos el movimiento por el camino del sentido común. 

sábado, 21 de mayo de 2011

Día 15: Cierre de campaña ¿Habrá reflexión?

He de reconocer que nunca he entendido demasiado bien esto de la jornada de reflexión. Imagino que es uno de esos formulismos que vinieron de la transición y que se ha mantenido como una especie de reliquia floklórica que forma parte del rito previo a emitir el voto. Sin embargo, confieso que en los últimos tiempos empiezo a cambiar de opinión. No es que piense que los españoles tenemos que reflexionar algo, porque en general las posiciones están definidas, sino porque se levante como una especie de barrera que permita garantizar la paz electoral.
Triste recuerdo el de la jornada de reflexión que siguió a los atentados del 11 M, donde el sms del famoso “pásalo” dio con la fórmula para alterar las cosas en los momentos previos a las votaciones y así pudimos comprobar cómo con la complacencia, cuando no la connivencia del PSOE, se prepararon las más vergonzosas caceroladas y protestas ante las sedes del PP. Hoy afortunadamente las cosas son bastante diferentes, pero sobre nuestro horizonte inmediato se ciñe la incertidumbre de saber qué es lo que pasará hoy. Por un lado sabemos que la Junta Electoral ha prohibido las manifestaciones del Movimiento 15M, pero también sabemos que pese a la ratificación por el Supremo de la decisión de la Junta Electoral, la policía no actuará y las manifestaciones en muchos casos se van a mantener. ¿Habrá provocadores radicales que se encarguen de encender la chispa que muchos están temiendo? Esta es la gran pregunta.
Estoy totalmente de acuerdo con que la policía no puede generar un problema mayor al que puede resolver, pero tampoco vale quedarse con los brazos cruzados y dejar que un movimiento sin autor claro identificado, pueda campar por sus fueros alterando el orden público de las ciudades, voceando o colocando carteles en escaparates y fachadas privadas. Algo no está funcionando bien.
El PP está haciendo un ejercido responsable en los últimos días, dejando que sea la profesionalidad de la policía la que resuelva la situación y no presionando, que podría hacerlo, al Ministerio del Interior para que acabe con estas movidas. Mariano Rajoy cerró campaña ayer reivindicando la vigencia del sistema democrático y la importancia del voto. No se puede cuestionar el sistema, a pesar de sus imperfecciones, porque un grupo de ciudadanos se sienta desesperado por las políticas que ha puesto en práctica un gobierno. Y si están desesperados, que sigan los cauces, que los hay, para vehicular su disgusto.
Lo curioso es que en todas estas movidas no se ataque a ese Gobierno, sino a los políticos en su conjunto. Es como si a la izquierda, o al menos a esa parte de la izquierda que representa el PSOE, estas movilizaciones le vinieran bien como coartada, porque distraen la carencia de discurso, y además les permite volver a reivindicar esa pretendida superioridad moral de las izquierdas porque teóricamente tienen postulados más sociales. Ni hay más altura moral para nada, eso es una patraña, ni en este caso están legitimados para defender unas políticas sociales que ellos han alterado. Zapatero ha cerrado su último mitin de campaña como la empezó apelando al voto del miedo, ajustando cuentas al PP por una situación de la que él es mucho más responsable. No hay altura moral que justifique que ahora pida el voto de los descontentos.
La jornada de reflexión no servirá, desde luego, para que haya alguien que pueda pensar que el Gobierno que hemos tenido no ha sido responsable de los problemas de la crisis ni de sus consecuencias. No hay más que recordar los bandazos que ha dado y las veces que ha mentido. Nadie se cree ya las artimañas, pero veremos cómo actúa este extraño movimiento sobre el voto. De momento se ha cargado la paz electoral. Que yo sepa, eso no es reflexionar.

lunes, 16 de mayo de 2011

Día 10: Domingo de encuestas.

El domingo antes de la campaña es el día de las encuestas. Ni siquiera la inflación de ellas que se ha registrado hasta el momento, doblegan la curiosidad de detenerse a echar un vistazo a las que publican los periódicos en toda España. Todas son comunes en asegurar una victoria general del PP y un batacazo profundo del PSOE. No quiere decir esto que el PSOE no vaya a conseguir algunos ayuntamientos, pero lo que vale es lo que puede suceder en sus tradicionales feudos y a lo que se ve, pueden perder Castilla-La Mancha, Extremadura, Asturias, Baleares y ayuntamientos tan emblemáticos como Barcelona o Sevilla. Si estos resultados se produjeran sería una debacle de impensables consecuencias para los socialistas, y de hecho algo ayer aventuraba el editorial de El País, que tras quitar todo el mérito al PP, aseguraba que, “al final, lo que podría estar en juego a partir del próximo domingo es la existencia de un efectivo contrapeso político al PP, además del futuro de la izquierda en España como alternativa de poder en un plazo más o menos previsible”.
El PSOE se ha empeñado, con una contumacia que sorprende, en apelar al voto del miedo sin darse cuenta que ese ya no es un activo en las campañas, ya que a la sociedad hay que convencerla a base de ganar su confianza, algo que los socialistas es verdad que tienen muy difícil después de siete años de un gobierno de improvisaciones y de huídas hacia adelante. Han perdido su credibilidad y Zapatero ya no es capitán para ninguna nave. El resultado es una deriva que pagarán caro en las urnas, aunque es verdad que hay todavía un porcentaje alto de indecisos y hasta que las urnas no se abren no hay nada decidido.
También ayer había una entrevista en el diario El Mundo que no quisiera pasar por alto, porque demuestra hasta qué punto las heridas están abiertas en el PSOE. Guillermo Fernández Vara, el candidato a la reelección en Extremadura afirmaba: “Nunca haría lo de Barreda, no hay que morder la mano que te da de comer”. Tremenda afirmación que enfrenta con una gran dureza a los dos barones más sólidos del PSOE y que hace presagiar que tras las elecciones del domingo próximo, empezarán las auténticas sacudidas en el interior del partido. Si hasta ahora están logrando que el proceso sucesorio se mantenga al margen de la campaña, las declaraciones de Vara evidencian la gran tensión interna que terminará por estallar muy pronto.
Las encuestas en los medios convencionales se han terminado. La absurda y caduca ley electoral que tenemos las impide en la última semana de campaña, aunque los medios digitales podrán publicarlas en virtud de la última modificación que se realizó de la ley. A medida que avanza la campaña, a medida que avanza la nueva comunicación, me doy cuenta de que nuestra ley electoral no sólo necesita una profunda revisión por las situaciones políticas derivadas de su aplicación, sino que necesita toda una revolución para adecuarse a los nuevos tiempos. Los años han pasado, la sociedad avanza y los ciudadanos son cada vez más libres. Interponer absurdas limitaciones que carecen de sentido por la madurez de los ciudadanos y por el avance vertiginoso de las nuevas tecnologías. Deberían  reflexionar los partidos sobre la necesidad de tener vigentes leyes que responden al momento en el que hay que aplicarlas.
 

domingo, 15 de mayo de 2011

Día 9: Todos en el ruedo.

Acertó plenamente Mariano Rajoy en su mensaje de campaña ayer. “La gente sólo tiene miedo al paro”, dijo en acertada respuesta al grito de guerra que el PSOE viene alentando durante toda la campaña. No hay ya voto del miedo en España, aunque Zapatero se empeñe en intentar agitarlo... Por el contrario, sí que hay miedo a que la gravísma situación económica en la que estamos siga haciendo daño a nuestro mercado laboral. "Ahora vuelven a lo de siempre, su ausencia de imaginación es palmaria. Vuelven a hablar de la derecha, del miedo. Aquí a lo único que tiene miedo la gente es al paro, a los recortes sociales, y a un gobierno que no garantiza que no vaya a hacer más recortes. Sólo cabe tener miedo de los gobiernos incompetentes. Ellos agitan el miedo, nosotros el cambio, la ilusión en el futuro"... Contundente alegato de Rajoy en el acto de campaña celebrado en Zaragoza para apoyar la candidatura de Luisa Fernanda Rudi. Todo un golpe en la línea de flotación de los socialistas a quienes se les ve cada vez más atenazados en la campaña.
Si Rajoy no llegó a llenar la plaza de toros de Zaragoza, tampoco lo hizo Zapatero en la de Valencia, un escenario en el que en otras campañas llegó a congregar a 20.000 fieles, que en esta ocasión se quedaron en 12.000 y gracias a una gran movilización del PSV, que llevó 300 autocares para que el acto tuviera, eso hay que reconocerlo, un espléndido aspecto.
Llamó la atención que Zapatero en su encendida intervención, algo que ya es una constante en los últimos días, no hiciera ni una sola referencia al caso Gürtel, y eso que el acto se desarrollaba en la comunidad a la que más golpea este asunto. Prefirió centrarse en los ataques directos a Mariano Rajoy, al que volvió a considerar un irresponsable por no haber ayudado a salir de la crisis y llegó a acusarle de haber intentado llevar a España al rescate por parte de la Unión.
Ayer sábado los partidos pisaron un poco el acelerador y los ataques entre Zapatero y Rajoy fueron los más intensos de los que hasta ahora hemos vivido. Hasta cierto punto es lógico, porque ya nos vamos a la recta final de la campaña. A Rajoy se le ve más tranquilo y es que los sondeos internos de los populares son tranquilizadores. Veremos cuál es la estrategia de los socialistas para la recta final de la campaña, porque ya sólo quedan ocho días para que estemos votando.
Aunque no sea de campaña. Me ha producido nauseas la actitud adoptada por la Federación Murciana de fútbol, que ha obligado al equipo de Lorca a jugar hoy su partido con el Estepona, cuando este último ofreció un aplazamiento. Hay dirigentes que quieren ser más “papistas que el papa” y dan muestras de una insensibilidad que tira por tierra las más elementales formas de convivencia. Lamentable muestra de falta de corazón y de educación.

sábado, 14 de mayo de 2011

Día 8: El paso del ecuador.

Cuando las cosas están más difíciles es cuando más hay que apretar, hay que tener la moral más alta y hay que estar más seguro de sí mismo. Son ejercicios de autoestima que los humanos practicamos cuando las cosas no nos salen. Es una especie de huída hacia delante que, sin embargo, tiene el elemento positivo de que nos permite no arrojar la toalla y seguir luchando por el determinado objetivo que nos hayamos marcado...
Pues Zapatero, que es un optimista compulsivo, utiliza esta máxima de una forma realmente abusiva. Está bien que anime a los suyos, pero es que dice cosas que ya ni siquiera avivan la campaña, porque cuando un líder pierde credibilidad y ya está de retirada, sus palabras suelen ser un gran vacío que, como se dice vulgarmente, entran por un oído y salen por el otro.
Ayer en Baleares, sin ser capaz de llenar el auditorio en la ciudad mallorquina de Inca, Zapatero arengó a los suyos con esa efusividad que parece que le ha entrado desde que dijo que ya no iba a repetir. Soltó un enigmático “a partir de mañana se pondrán nerviosos”, que casi nadie entendió, porque las encuestas de este fin de semana, las últimas que se pueden publicar, tampoco van a dar al PSOE ningún respiro. Y añadió que los indecisos ya están dejando de serlo y se van inclinando hacia el PSOE y que cada día que pasa el PP baja un poco y el PSOE remonta. Si todo eso fuera cierto, no haría falta volver a sacar a paseo el grito de guerra, ni volver a amenazar con que si llega el PP hará drásticos recortes al estado de bienestar. Volvió a recordar que la hoja de servicios del PSOE lo sitúan como el gran garante de las políticas sociales del país...¿perdón?...
Exactamente el mismo cansino, machacón, aburrido e inconsistente discurso de todos los días. Y mientras tanto, seguimos sin escuchar de boca de los socialistas ninguna propuesta en firme, nada que aventure que tienen una estrategia para que podamos salir de la crisis en la que estamos metidos. Por el contrario todos los informes que conocemos en los últimos días, ponen las cosas muy difíciles a Zapatero porque todos, desde el FMI, el Banco de España, el Central Europeo o el Servicio de Estudios del BBVA, todos dicen que lo pasaremos muy mal, que creceremos menos que las optimistas previsiones del Gobierno y que el paro seguirá siendo el gran drama, castigando de una forma muy especial a los más jóvenes.
Rajoy, por fín, fijó su postura sobre Bildu y lo hizo en Vitoria. Sin pelos en la lengua criticó la sentencia que permite a la coalición estar en las elecciones, e instó al Gobierno con firmeza a que pusiera en marcha todos los mecanismos a su alcance para evitar, si es que estamos a tiempo, que se consume el mayor desprecio que puede hacerse a las víctimas del terrorismo, que los verdugos participen activamente de una vida democrática en la que no creen y que tantas veces han tratado de dinamitar.
Entramos en el último fin de semana de campaña. Doblamos el ecuador de una campaña que está resultando anodina, cansina, reiterativa... Puede que los españoles lo que queramos sea votar de una vez y empezar a sentar las bases de lo que queremos que sea la política de los próximos años.