BLOG DE MIREIA ARROYO DE LA PARTE

Un vistazo crítico y personal a la actualidad.

miércoles, 24 de febrero de 2010

... Y yo que pensaba que servían para algo...

Cuando anoche encendí la televisión para ver los informativos, miré instintivamente el calendario. Pensé que estaba en el 1º de mayo, la fiesta del Trabajo, y que los sindicatos habían vivido su tradicional jornada festivo-reivindicativa en la calle. El año transcurre deprisa pero no tanto... La fecha era la del 23 de febrero, y me di cuenta que era el día de las manifestaciones preventivas.
Una ya ha perdido la costumbre de las grandes manifestaciones reivindicativas, porque desde 2004, año del aterrizaje de Zapatero en la Moncloa, los sindicatos ni se menean. No sé si porque las cosas han ido bien, si es por casualidad o porque desde ese año al 2008, aumentaron sustancialmente las asignaciones económicas de los presupuestos a éstas organizaciones... El caso es que Zapatero logró un auténtico idilio sindical, que todo los años se encarga de rememorar, puño en alto, cuando comienza el curso político rodeado de banderas rojas en la localidad leonesa de Rodiezmo.
Las manifestaciones de ayer fueron una pantomima. Hoy hasta los medios más afines al Gobierno hablan de protesta “blanda”, y es que no es de recibo que haya protestas por algo que puede suceder, y no se produzca todo un movimiento sindical en la calle porque este país pierde trabajadores a borbotones y las cifras de parados caminan peligrosamente hacia los cinco millones.
No tengo ninguna duda de que los sindicatos tratan de justificar estos días su existencia con la presencia en la calle, porque clama al cielo su largo silencio con la que está cayendo. El Gobierno está encantado con esta coartada, como lo demuestra la dulzura comprensiva con las manifestaciones que ayer demostró Zapatero, que ni siquiera se sonrojó un poco al decir que él no aplica el decretazo y está siempre dispuesto a escuchar los mensajes de la calle.
Flaco favor están haciendo las organizaciones sindicales al sistema. No protestan por el paro y alzan un poquito la voz, porque se anuncie que hay que reformar las pensiones; algo que hasta el menos conocedor de la situación, sabe que hay que afrontar para no correr riesgos en el futuro... Pero claro, esto es lo que pasa cuando los dineros públicos mantienen organizaciones domesticadas y cuando se protege a miles de liberados, sobre cuyo papel ya empiezan a hacerse muchas preguntas muchos miles de trabajadores.

martes, 23 de febrero de 2010

Esas cosas de Pajín...

Jamás ella pudo llegar a más y el PSOE a menos. La Secretaria de Organización, Leire Pajín, poco a poco se convierte en un lastre para su partido. A este paso no la salvará, ni siquiera ese incomprensible apoyo ciego que le brinda Zapatero. Sus comparecencias de prensa de los lunes son de aurora boreal, y que conste que este calificativo no tiene nada que ver su admiración sobre el astro Zapatero, al que considera el líder planetario del presente siglo. (Una prueba evidente de su capacidad de análisis)
Pajín entró en Juventudes Socialistas a los 15 años y a los 21 ya trabajaba para el PSOE. Conoce todos los recovecos de su partido y ese es su pasaporte para medrar. Su meteórica carrera le llevó del Comité Federal al Congreso de los Diputados en el 2004, luego a la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y en el 2008, en el XXXVII Congreso Federal sustituyó a Pepiño Blanco.
La diferencia salta a la vista: se ha pasado de un PSOE corrosivo y punzante, a uno caótico, lleno de tópicos, sólo pendiente de adular al “jefe” y con una falta de imagen que asusta... Una muestra evidente de que “el hábito no hace al monje”.
Lo que sorprende es que sus patinazos mediáticos, que han sido muchos, no hayan impedido que siga subiendo en el partido, hasta conseguir acumular hace unos meses el escaño autonómico del Senado por Valencia. Sin duda, es hoy uno de los mejores sueldos políticos en el PSOE.
Cada lunes comparece ante los medios para hablar de la ejecutiva del día. Las perlas de las últimas comparecencias se superan: “Rajoy no pega un palo al agua”, “El PP está satisfecho de la crisis económica que pasa en España”, “El PP lo único que quiere es enredar”, “Rajoy lo único que hace es aprovecharse a tope de la crisis”.... Y así un largo y penoso etc...
Sinceramente, no creo que haya mala intención en sus palabras, sólo incompetencia absoluta para la comunicación y eso acaba por convertirla en una patética portavoz de la propaganda más chusca que un partido puede generar.
La crítica es buena, estimulante, imprescindible. Pero la crítica ha de tener fundamento, base, ser inteligente... Lo que hace Pajín es una sucesión de frases totalmente previsibles que no cuelan ni ante el más afín militante, mucho menos ante el adversario. ¡Una pena!...
Los partidos deben contar con los mejores formados, lo que pasa es que a veces las cuotas tienen estas cosas... ¡y qué flaco servicio le hacen a la mujer en política!

lunes, 22 de febrero de 2010

Su talismán... de momento.

Bajó al ruedo político y pidió a Rajoy que aceptara el Pacto, no por el Gobierno, si no “por el bien de España”. Zapatero sólo se acuerda de Rajoy y de España cuando tiene el agua al cuello, porque en caso contrario su concepto de Estado deja mucho que desear.
Sus estrategas le montaron un baño de masas en Málaga, en el que debía poner la pelota de la responsabilidad en el alero del PP. Al cónclave no faltó nadie, ni siquiera Magdalena Álvarez (la nombro, porque su sustituto en el Ministerio de Fomento, ha borrado su rastro de la política nacional en muy pocos meses)... José o Pepe Blanco, que de las dos formas se hace llamar, ha sido el auténtico protagonista mediático de este fin de semana. La decisión de Zapatero de colocarle al frente de la comisión encargada de negociar el Pacto de Estado contra la crisis, ha hecho que todas las miradas se centren en él, hasta el punto de que cada vez son más los que le ven como futuro vicepresidente del Gobierno. Claro que no es fácil saber si su nombre sale de forma sincera o con intención de “quemarlo”... ya se saben cómo son estas cosas...
Su figura ha llenado, no sólo páginas en los periódicos del fin de semana, si no que ha llegado a ser el político elegido por la Sexta para comentar su encuesta dominical. De lo que no cabe ninguna duda, es que hoy es el valor en alza del socialismo español y que su consolidación, sólo vendrá de la mano del milagro de la recuperación de la imagen que se ha dedicado a dilapidar Rodríguez Zapatero.
Dejó de ser Pepiño, el látigo dominical del PP, para pasar a ser Pepe. Del partido, al Gobierno. Ha sabido medir los tiempos y sacar todo el partido a la maquinaria de propaganda de Ferraz, que él montó. Fue pieza clave para Zapatero en el partido y ahora lo es en el Gobierno, donde escala de forma imparable. ¡Cómo estará el PSOE para que Blanco sea la cara amable!...
Y vuelvo al principio: Málaga fue ayer para Zapatero una inyección de moral, un reencuentro con los mítines y con la fuerza que dan los fieles. Fue, no me cabe ninguna duda, un ejercicio más de cinismo político, porque apela a la responsabilidad de Rajoy, pero es incapaz de citarle a la Moncloa... ¿Cómo puede tener la cara dura de hablar de responsabilidad con España? ¿Quién gobierna, Sr. Rodríguez?... ¿ Y qué me dice de la afirmación del PSOE "de que los partidos nacionalistas tienen mayor concepto de Estado?...¿Pero no se les cae la cara de vergüenza? Mire usted, los ciudadanos, seamos del color político que seamos, no somos tan tontos... no nos ofenda.
Sr. Rodríguez, ya sabemos que lo de ayer fue también un acto de autoafirmación, porque las encuestas le vaticinan la derrota en el feudo andaluz; pero permítame decirle que no le queda otra que lograr, como sea, el apoyo de Rajoy. Porque usted sabe que su pacto sin el PP, ni es pacto ni es nada, porque la crisis trascenderá a esta legislatura y de nada sirven medidas que no tengan la continuidad asegurada.
Sentido común... se lo pido por favor...

viernes, 19 de febrero de 2010

Castilla y León, una "historia interminable".

Estamos orgullosos de nuestro patrimonio y tenemos sobradas razones para ello. Hablar de arte en Castilla y León tiene unas referencias clásicas, un patrimonio de valor incalculable que es una seña de identidad. Sin embargo, el arte es evolución y hoy hay otras formas de arte en las que Castilla y León también tiene mucho que decir.
Es un error ligar nuestra tierra sólo al pasado. Hay un movimiento de vanguardia que lleva lejos el nombre de Castilla y León y que experimenta con las nuevas técnicas del arte. Ellos son los emprendedores del mundo de la cultura, y sin entrar a juzgar sus trabajos, es admirable la capacidad de explorar las nuevas tendencias y tratar de abrirse un hueco en el puntero mundo del arte contemporáneo.
La apertura de ARCO esta semana en Madrid, me hace reflexionar sobre ello. ARCO es uno de los certámenes más prestigiosos del arte contemporáneo. En esta feria se exponen más de 3.000 obras de arte en las 200 galerías presentes. Entre ellas, casi 200 obras son de Castilla y León, obras salidas de pintores y escultores de vanguardia que hacen de la "performance" su arte, su medio de vida. También hay una galería de Salamanca que vende obra y que muestra lo que por aquí se hace.
Pero en las nuevas tendencias no sólo es el arte, también están los diseñadores de moda de esta comunidad, que se mezclan estos días con los más prestigiosos del mundo en la Pasarela Cibeles. O nuestros cocineros, que han dejado muy alto el pabellón de esta tierra en la reciente edición de Madrid Fussión.
No es verdad que Castilla y León se encuentre anclada en el pasado. Es una comunidad viva en la que se mueven muchas cosas. En el mundo del arte pocos son profetas en su tiempo y han de ser los años y el mundo de la comunicación, los que terminen por valorar el trabajo que aquí se hace. Acudir a ferias del prestigio de ARCO, en un mercado tan exclusivo y cosmopolita como el del arte moderno, es un reto y un esfuerzo del que tenemos que sentirnos orgullosos. Suena Cristóbal Gabarrón, pero otros como García Daix, Dis Berlín, Angel Marcos,Nestor Sanmiguel, Fernando Sinaga, Concha Jerez, Jesús Portal o la galería Adora, puede que no suenen demasiado; pero tal vez estos días estén escribiendo para nuestra tierra una página importante en el mundo de vanguardia.
En Castilla y León hay referencias al arte moderno que no debemos olvidar. Sobre todas ellas el MUSAC de León, pero también otras como El Patio Herreriano o la Fundación Gabarrón en Valladolid, El Museo Esteban Vicente de Segovia, El Baltasar Lobo de Zamora, La Casa de Delhy Tejero en Toro o la Casa Lys de Salamanca. A veces no somos de verdad conscientes de lo mucho que tenemos...

La "peineta" de Aznar.

Se mire por donde se mire, el gesto de Aznar con el dedo ayer en Oviedo, la popular “peineta” a los reventadores de su conferencia, fue inadecuado e inconveniente. Se encontraba en la Universidad, el "centro del saber", el templo de la palabra... y es verdad que respondió con la palabra: “algunos no pueden vivir sin mi”, dijo el expresidente. Don José María, por favor,ese gesto estuvo completamente fuera de lugar.
No valen las apelaciones al hartazgo humano, ni al rechazo a los intolerantes. Un personaje de la vida pública política, con la experiencia nacional e internacional de Aznar, no puede perder los papeles y ha saber encajar la crítica y hasta la intolerancia de un grupo de personas que, es verdad que están muy bien organizadas, pero son una minoría y su objetivo es, exclusivamente, intentar manchar la imagen del PP.
Reventar un acto público no sólo es una descortesía con el interviniente, sino especialmente con el grupo de personas que asisten a él. El más elemental ejercicio de la democracia debe permitir la expresión libre. Pero desgraciadamente, hay grupúsculos que hacen ruido y de ese ruido viven. Y ese ruido es especialmente rentable cuando se trata de dirigentes del Partido Popular; porque en cuanto actúan los servicios de seguridad para echar a los alborotadores, la corte mediática se pone en marcha y amplifica cualquier gesto o cualquier palabra, para venderla bajo el marchamo de que el PP es un partido poco tolerante o democrático.
Aznar debe ser consciente de que su imagen hoy con la “peineta” a cuestas, no es una buena imagen para el PP. Muchas personas no se van a detener a leer lo que ha pasado y se quedarán con un gesto que traduce enfado y rechazo y esa imagen en nada beneficia a su partido. La política, en no pocas ocasiones es resistir a las provocaciones y, desgraciadamente, al PP le montan bastantes... Podríamos preguntarnos el por qué...

jueves, 18 de febrero de 2010

De resaca...

Una radio llevó su micrófono a la cola del paro en Madrid durante el debate de la crisis en el Congreso. Pocos sabían que se celebraba y los que opinaron, dijeron que no valía para nada... Ese desinterés de los más afectados, choca con esa costumbre mediática de hacer de cualquier debate señalado “el debate del año”. (Como en el fútbol, que todos los años hay varios partidos del siglo).
Me preocupa el desinterés de los ciudadanos, evidencia que algo falla al llegar a ellos. Y está claro que si no se llega a la calle, es que los equipos de los líderes políticos no lo están haciendo bien. Por ejemplo, quienes ayer asesoraron a Rajoy se equivocaron, porque su brillante intervención, a todas luces mejor que la de Zapatero, quedó eclipsada por la innecesaria petición al PSOE de que cambie de líder. Zapatero, que no aportó nada, capitalizó entonces el "rifi-rafe" y al final lo que quedó es que si Rajoy tenía o no coraje para presentar una moción de censura. Una gran oportunidad perdida!
Ser realista, es saber que el presidente se mueve muy bien en el terreno de la imagen y en la técnica del despiste y con ella, tras el pleno de ayer, obtuvo un balón de oxígeno que no le conviene al PP, porque plantea algunos peligros evidentes. Zapatero hace de la necesidad virtud y cede con un desparpajo sorprendente e irresponsable a los chantajes nacionalistas. Ahora que está muy acuciado, lo va a volver a hacer y tratará con ello de aislar de nuevo al PP en el Parlamento. Es un peligro, porque el PP ha conseguido recuperar protagonismo en Cataluña, mejorando su imagen y en el País Vasco, su contribución es ya reconocida por todos. Si Zapatero aísla de nuevo al PP, el pacto en el País Vasco peligra y el posible cambio en Cataluña se esfuma. Sin mejorar resultados en esas dos comunidades, Rajoy lo tiene bastante difícil.
El PP no puede bajar la guardia y tiene que acercarse a la calle. Sus gurús harían mal si no escuchan, al menos escuchar, a las organizaciones provinciales y regionales que seguro que pueden aportar mucho. A veces los despachos y Madrid alejan de la calle y de la periferia del país, y eso es estar fuera de la realidad. El debate de ayer pudo ser una oportunidad perdida, pero como habrá más “debates del año” el PP tendrá ocasiones para demostrar que ha aprendido la lección.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Tablas!

La decisión de Zapatero de dar una respuesta común para todos los grupos políticos, hurtó viveza al debate de esta mañana en el Congreso sobre la crisis. Sin embargo, le fue muy eficaz para el resultado final. Evitó el "cara a cara" con Rajoy y en la contestación global fue más ágil y efectivo. Tuvo el reflejo de pedir al líder del PP, que “si tiene coraje, presente una moción de censura”, la lógica consecuencia a la petición que Rajoy hizo a los diputados socialistas para que cambiaran a Zapatero o a proponerse él a la Cámara para, con los votos de todos, liderar un cambio. Sobraban tales peticiones...
La primera parte del debate fue claramente del presidente del PP. En la tribuna del Congreso vimos un Zapatero fuera de juego frente a un Rajoy más incisivo, más certero en el análisis y más convincente en sus afirmaciones. Y es que Zapatero está aquejado del peor mal que puede tener un gobernante: perder la credibilidad. Su discurso sonó hueco ¿Cómo es posible que volviera a incidir en que en el primer semestre veremos el crecimiento económico del país y comenzará la creación de empleo?... ¡Ojalá!... Pero desgraciadamente, los indicadores reales van en sentido contrario. Rajoy se lo dijo: “Usted niega la realidad con afán de engañar”, porque sólo así se pueden entender sus afirmaciones, repetidas ya seis veces desde abril del pasado año y siempre desmentidas por la realidad.
Suenan a hueco los cuatro consensos que ofrece, las leyes que prevé, las reformas que anuncia, su clamar al consenso. Rajoy le recordó que se lo ha ofrecido hasta seis veces y se lo ha negado con la peregrina excusa de las diferencias ideológicas. Le espetó una gran verdad: "España acepta los sacrificios y puede superar la crisis, pero necesita un gobierno fuerte y sólido". Lo escuchado hoy demuestra que a Zapatero ya no le quedan demasiadas ideas. Sus apelaciones a ampliar acuerdos y consensos, son un grito “in extremis” para evitar el naufragio al que está abocado y al que puede llevarnos.
Aunque sin explicar cómo lo haría, Rajoy sí habló de medidas concretas: eliminar la subida de impuestos, reforma del IVA, una ley contra la morosidad, activar la liquidez de las PYMES, reducir en un 25% los altos cargos, reducir en 10.000 millones los gastos del Estado o limitar el endeudamiento de las comunidades autónomas; medidas muy diferentes a los "globos sonda" hasta ahora empleados por el gobierno.
La verdad es que el resultado final del debate no es muy esperanzador, porque lo que ha quedado es una comisión con la que los ministros Salgado, Blanco y Sebastián deben gestionar salidas a la crisis. Ya se sabe: "cuando no puedes resolver un problema, crea una comisión". Tal vez la solución la esbozó Rajoy al pedir a la Cámara “que cambie de rumbo”, una evidente referencia a que la era Zapatero ha concluido y lo lógico sería adelantar las elecciones.

martes, 16 de febrero de 2010

Martes de Carnaval.

Bien pensado, hay personajes de la vida pública que parecen hechos para el carnaval. Lo preocupante es que algunos de esos personajes vayan por la vida de “jueces estrella”, y sin embargo sean un borrón en la confianza en la justicia... Y menos mal que la justicia todavía cumple su papel e impide dar carpetazo a un asunto, el caso Faisán, que pasará a la historia como la gran vergüenza en la lucha contra el terrorismo. Sr. Garzón: ser juez es algo muy, muy serio... y por eso no voy a perder mucho más el tiempo con usted.
Por otro lado, imagino que Javier Arenas estará contento con las encuestas que le pasan de Andalucía. Parece que el PP está por delante del PSOE. Teniendo en cuenta que hablamos de una comunidad donde los socialistas lo tienen todo atado, y bien atado, es para pensar en serio que soplan vientos de cambio. La diferencia no es mucha, apenas un punto (y falta tiempo para las elecciones), pero es un aliciente para el trabajo que debe acometer el PP en aquella tierra. Arenas tiene que volcarse en su tierra si no quiere perder el tren definitivo de su carrera política.
Donde no hay estímulo para el trabajo es en el tripartito catalán, porque con tapar las "fugas" que le salen por cada esquina, ya tiene bastante... La convocatoria electoral de noviembre hace que los integrantes del acuerdo quieran desmarcarse y busquen sólo satisfacer a su porción del electorado, y así no hay quién gobierne! Pierde Cataluña, que en un año de crisis como el que vivimos, necesita un gobierno serio y riguroso, y no la pantomima de un pacto que está llevando al PSC a hacer el ridículo más espantoso, hasta para asumir una reordenación del territorio que desentierra las veguerías, que nadie reclama y que fractura mucho más a la sociedad catalana.
Y para que nada falte en este ambiente preelectoral, ya nacional, asoma otra vez en la prensa el caso Gürtel; ese curioso y dosificado montaje, que aparece y desaparece a voluntad.
Sin buscarlo, he vuelto al punto de partida: la justicia. ¿Se dará cuenta el PSOE el irreparable daño que está haciendo al poder que más confianza debería ofrecer a los ciudadanos?..

Cuando los políticos se la juegan...

Sirva como premisa que para mi, si hay un conjunto de personas que son dignas de admiración, son quienes ejercen la política en el País Vasco desde los partidos nacionales. Para ellos mi aplauso más sincero y toda mi admiración. Ellos hacen grande la política y dan un ejemplo cada día de lo que es una actividad puesta al servicio de los demás y al servicio de la sociedad.
Cada vez que veo un dirigente político vasco acompañado de su escolta, pregonando a los cuatro vientos que Euskadi tiene que ser una sociedad libre y democrática, me reencuentro con la parte más hermosa y sacrificada de esta actividad, que tanto ha aportado a nuestro país y que ahora, desgraciadamente, no está en sus mejores momentos.
Antonio Basagoiti pasó hoy en Valladolid. Su virtud es la de hablar claro, la de no dejarse intimidar, la de ser un valiente que defiende sus convicciones. Es un hombre joven, consciente de que su actuación está escribiendo una página muy importante de la historia de España y de su querido País Vasco. Él dice que lo va a intentar con todas sus fuerzas, porque piensa que la unidad de acción en aquella comunidad vecina, es indispensable para arrinconar al nacionalismo que tanto daño ha hecho.
No quiero que se entienda de mis palabras que cualquier nacionalismo es malo “per se”. Lo que ha sucedido en el País Vasco, es que el nacionalismo adoptó la peor postura: la ambigüedad; y ésa es la que ha generado el caldo de cultivo para que los extremistas se apoderaran de la calle traficando con el miedo.
Basagoiti ha dicho en Valladolid dos grandes verdades: el pacto PSOE-PP ha sacado de las portadas la situación que se vive en su tierra y con el pacto, se ha evitado el “lío catalán”.
Aunque falta camino por recorrer, en el País Vasco ya se puede hablar de política en la calle, se puede escuchar al Rey en la ETB o ya se anuncia el regreso de las selecciones españolas deportivas. Un puñado de hombres y de mujeres han hecho de su trabajo un referente moral para la sociedad española, y eso hay que reconocerlo.
La situación en Cataluña afortunadamente es diferente a la vivida en el País Vasco, pero tengo la impresión de que sería muy bueno para la normalidad en aquella tierra, que el PP pudiera aportar en gobierno de la Generalitat. En noviembre hay elecciones; y sería fantástico que los catalanes analizasen el fenómeno ocurrido en el País Vasco... porque nos ha enseñado a todos muchas cosas buenas.

lunes, 15 de febrero de 2010

Días de cine... y de política.

Con el frío que hace, la tarde del domingo me invitaba al cine o a leer la prensa. Mi incursión dominical en el mundo del cine la centré en la Gala de los Goya, con un nuevo formato y con dos importantes correcciones sobre anteriores ediciones. Por un lado, la reconciliación de Pedro Almodóvar con la Academia; y por otro, que de una vez por todas, ¡y ya era hora!, la gala no tuvo el "tufo" político militante al que nos tenía acostumbrados en los últimos años. No hubo grandes sorpresas y “Celda 211” y “Ágora” se lo llevaron todo. Personalmente, me quedo con “Celda 211”, que se llevó el Goya a la mejor película (y me congratula doblemente porque está rodada en Castilla y León, en Zamora, y un buen número de extras eran de Zamora, de Salamanca y de Valladolid).
La lectura de la prensa y las declaraciones del actor de “Celda”, Luis Tosar, (uno de los promotores de la ceja de ZP), que anunció que hoy no irá a la recepción con Zapatero, “porque hay cosas más importantes que hacer”, ponen de manifiesto que algo está cambiando. Los periódicos dominicales buscan entrevistas con los líderes del PP con todo lujo de detalle. Si esta atención mediática la unimos a las buenas perspectivas de las encuestas, podemos pensar que tenemos una alternativa sólida en ciernes.
Claro, que sería un error que el PP se confiara con estos indicadores, porque sólo hay una encuesta definitiva y falta tiempo para ella: las elecciones. En la coyuntura actual y desde mi particular punto de vista, Rajoy y su equipo han de trabajar para transmitir confianza a la población y ello implica volcarse en dos frentes: por una lado la unidad del partido y por el otro, el programa de gobierno.
La unidad del partido es prioritaria. Una de las cosas que más castiga el electorado es la falta de unidad y el PP no puede permitirse el espectáculo de enfrentamientos internos que no conducen a nada bueno. Que un partido sea capaz de aunar muchas sensibilidades no sirve para nada, si esas sensibilidades no son capaces de sumar y, por el contrario, dividen. Sería una grave irresponsabilidad poner en riesgo un proyecto colectivo por ambiciones estrictamente personales.
Por lo que respecta al programa electoral, la situación actual le confiere una particular importancia: al PP le gusta hablar del programa como de un contrato con la sociedad. Debe irlo preparando. El PP es partido de gobierno y no puede esperar mucho más para dar a conocer a los ciudadanos su receta. Estratégicamente tiene que poner sobre la mesa medidas, ideas, posibles acuerdos y escuchar a la calle. Insisto mucho sobre ello, porque es importante ganar, pero mucho más hacerlo convenciendo y logrando la confianza de un electorado que necesita ver la luz al final del túnel.