BLOG DE MIREIA ARROYO DE LA PARTE

Un vistazo crítico y personal a la actualidad.

miércoles, 15 de junio de 2011

Les pierden las formas.

Las elecciones del 22M pasarán a la historia por ser las elecciones del movimiento 15M. La convocatoria electoral fue el detonante de que un amplio colectivo de ciudadanos de toda condición se movilizaran ante la situación que vivimos. Dicho de forma directa, fue la materialización de lo que el CIS viene diciendo, que los políticos son el tercer problema para los ciudadanos españoles. La tabla reivindicativa del colectivo, muy variopinta, es digna de ser escuchada aunque haya mucha utopía, un cocktail ideológico sorprendente y varios imposibles. Son reivindicaciones ciudadanas y como tales tienen que ser escuchadas. Pero en la vida, las formas son fundamentales y el famoso dicho de que “le pierden las formas”, ha tomado cuerpo a medida que avanzaba la vida del movimiento.
Creo sinceramente que hay que cambiar muchas cosas, que la ley electoral está caduca (Esperanza Aguirre propuso ayer en su discurso de investidura la reforma para abrir las listas), que hay que escuchar más a la calle... Lo que no puedo compartir es que para reivindicarlo se tome la calle, se altere la vida ciudadana y se campe libremente al margen de la ley. Si cualquier colectivo organizado tiene que solicitar un permiso de manifestación, no puede ser que haya colectivos que decidan manifestarse cuando quieran y donde quieran, ante la pasividad de los responsables de interior. Cualquier ciudadano que quiera montar en la calle una terraza o un quiosco o un caseto informativo, ha de tener el correspondiente permiso y pagar la correspondiente tasa. Aquí seguimos con tiendas de campaña, con interrupciones en las plazas públicas y con el silencio de las autoridades de Interior.
No hay derecho a que se constituyeran los ayuntamientos el sábado y en aras de una curiosa libertad de expresión, estos colectivos se dedicaran a increpar a los políticos con amenazas, insultos, intimidaciones y molestias generales a ciudadanos de bien que paseaban por las plazas mayores de numerosos ciudades de España. Sospechosamente estos colectivos no se han manifestado en San Sebastián, ni en otras localidades donde Bildu se hacía con los ayuntamientos.
Todo lo que antecede deja muy claro que el movimiento se ha ido desvirtuando, que los radicales y los antisistema se han ido adueñando de su cara pública y que las formas les están perdiendo y acabarán por anular las reivindicaciones que comparten miles de ciudadanos. Hoy tendremos un nuevo capítulo, será en Barcelona, frente al Parlament, donde comienza el debate de los presupuestos. Allí los indignados se plantean acampar y hacerse presente en el debate. Los Mossos han cerrado el Parque de la Ciutadella desde las cinco de la tarde de ayer para evitar que acampen, perturbando la vida ciudadana y hurtando a los ciudadanos el uso y disfrute del mismo. No puede ser que estos colectivos actúen impunemente, con esa permisividad que hasta ahora les ha facilitado todo. Se agolpan las denuncias por amenazas e insultos y el Ministerio del Interior pasa de puntillas porque no quiere problemas.
España es un estado de derecho, una democracia consolidada y participativa. Hay unos mecanismos de participación definidos y otros que pueden ser modificados. Estos colectivos reclaman más participación y tienen herramientas para lograrlo, como la iniciativa legislativa popular. Lo que no puede ser es que traten de instalar en España un sistema asambleario que cambie las reglas del juego a su antojo. Todo lo que está sucediendo es el fruto de una permisividad basada, no en el respeto al movimiento, sino a la utilización política del mismo, lo que está causando que se vaya de las manos y pueda quedar al albur de los profesionales de la agitación, que manejan muy bien a los colectivos marginales y siembran el desconcierto y el caos.
Hay muchas razones para estar indignados. Es legítimo que se canalice este estado de ánimo. Es positivo que la sociedad civil haya dejado de ser una víctima pasiva y haya pasado a la acción, pero las formas en las que lo ha hecho son muy discutibles. La libertad de uno acaba donde empieza la de los demás, y esta regla de oro ha sido alterada. No pueden las personas de bien de este movimiento, que son muchas, consentir que el asunto se les vaya de las manos y sus reivindicaciones pasen al olvido. La sociedad es la parte esencial de la democracia y España necesita de su implicación para resolver los problemas, aunque sea azuzando a los políticos para buscar las imprescindibles soluciones. 

sábado, 11 de junio de 2011

Creer para ver.

Hoy se constituyen la gran mayoría de los ayuntamientos españoles. Se renueva el primer frente institucional, el órgano de gobierno de la administración más cercana, el primer eslabón al que acude el ciudadano cuando tiene un problema. Son tan importantes las corporaciones locales que cosas como la limpieza de las calles, la recogida de basura, la iluminación pública, los centros cívicos, la asistencia social, los bomberos, la policía local, y un larguísimo etcétera, son prestaciones que recibimos gracias al trabajo que en ellas se realizan.
Sin duda pienso que los ciudadanos creen en sus ayuntamientos. Creen porque han visto que su trabajo viene de muchísimos años atrás y el resultado está ahí, es algo que se palpa cada día. La política es anticiparse, es gestionar bien, es dar respuesta a los problemas de los ciudadanos, y en esto los ayuntamiento son verdaderos puntales.
Hace unos días hablaba con dos amigas que están en política. Una con experiencia, generosa, inteligente y con una inmensa carga vital. La otra con la frescura de quien empieza y todavía no conoce del dolor de las cicatrices, con pasión, capacidad y ganas de aprender. Hablamos como siempre, a calzón quitado sobre la importancia del trabajo en la política, sobre la necesidad de rehabilitar una actividad que ha caído en el desprestigio y que los españoles ven como el tercer problema del país. Tal vez hablábamos de ello por seguir la estela de la ilusión frustrada y los planes precipitadamente abortados. Hablábamos de la importancia de creer en los proyectos, de apostar por los equipos, de tener la lealtad de los colaboradores... Sí, es verdad, hay personas que hacen daño a la política, pero en el fondo lo que hacen es mucho daño a las personas, porque la acción del político debe ir orientada a la mejora de las condiciones de vida de las personas, a hacer que todo sea más cómodo, más fácil, mas atractivo. No creo que tenga una concepción romántica del servicio publico, somos muchas las personas que creemos sin haber visto, y creemos porque hay alguien que es capaz de mostrarnos el camino desde los ojos de la vocación, de la ilusión y de la entrega. Hay personas que son capaces de mover el mundo, su mundo, su entorno, y poner en marcha proyectos que han surgido de tormentas de ideas, de horas y horas de intercambio de información y de datos. ¿Y para qué?.... Pues para hacer un mundo mejor, para que nuestras ciudades sean más habitables, que nuestros pueblos no se mueran, que nuestras comunidades sean más pujantes, para que nuestro país brille más, para que todos tengamos trabajo, que los jóvenes tengan futuro... No, no soy la reina de la utopía. Basta con creer de verdad para poderlo hacer realidad. Basta creer y confiar en las personas, en esos líderes naturales que son capaces de arrastrar con sus palabras y con sus hechos, que son capaces de dejar una huella, una estela, que hay personas dispuestas a seguir.
Sé que los caminos no son tan sencillos de emprender como de enunciar. Sé muy bien que las zancadillas, las lenguas viperinas, las envidias miserables, los celos irreductibles... son obstáculos que a veces parecen insalvables; pero también sé que si creemos con fuerza, si unimos a los que valen, y son muchos, podremos hacer grandes cosas. Lo importante es tener un proyecto, parirlo, madurarlo e intentar ponerlo en marcha. Se lo debemos a los ciudadanos a quienes no podemos recurrir a por el voto sin ofrecerles nada a cambio, sin ser capaces de contagiarles las ilusiones, los sueños, sin intentar abrirles los ojos sobre las oportunidades.
No es verdad que todos los políticos sean iguales. Es una gran mentira. Hay de todo, como en cualquier actividad de la vida. Pero sobre todo hay personas. Creamos en las personas, porque os aseguro que en este mundo las hay muy buenas, gentes honradas que creen de verdad en lo que hacen, que sueñan con gestionar para lograr cosas para la sociedad, personas entregadas que están dispuestas a hacer de la calle su despacho, como lo vienen haciendo miles de concejales y de alcaldes anónimos de pequeños pueblos, que no conocen las moquetas, ni los protocolos, ni los coches oficiales, que hacen política de la de verdad porque de lo que saben es de vecinos, de amigos, de solucionar problemas y de mejorar sus pueblos...
Cuando hay un líder hay un tesoro; cuando hay una ilusión, hay alma; cuando hay un proyecto, hay un posible. Con estas tres premisas podemos creer de verdad, porque estoy segura que vamos a ver. Mis amigas y yo lo hablamos a menudo y en el fondo soñamos con verlo. Soñamos con sacar a la luz los apuntes del proyecto truncado y en empezar a ponernos manos a la obra. Trabajar no es una maldición divina, trabajar es un privilegio que dignifica al ser humano y hacerlo con ilusión es el sueño acariciado. Él lo enseñaba, pero desgraciadamente no ha podido hacerlo más y ha dejado una cierta orfandad que hay que superar.
Yo he asumido el reto. He argumentado que es necesario creer para ver... Ahora os toca a otras cumplir la segunda parte. Seguir el camino iniciado, rescatar los proyectos y sentar las bases del trabajo en equipo, del trabajo con ilusión y poder ver muy pronto que los sueños pueden ser una maravillosa realidad.

viernes, 10 de junio de 2011

En busca del tiempo perdido.

El Consejo de Ministros aprobará hoy el documento del Gobierno sobre la negociación colectiva. A estas alturas, somos muchos los españoles que hemos perdido la esperanza de que lo que apruebe el Gobierno sea una especie de arbitraje entre empresarios y sindicatos, ante la incapacidad que ambos han tenido para llevar a buen término la negociación que han mantenido. Si se confirman todos los extremos que se han venido anunciando en los últimos días, el Gobierno hará una faena de aliño para pasar el listón (aunque sea por los pelos) que exige Europa, pero no tomará ninguna medida que solucione de forma eficaz el problema. De hecho, ya se sabe que algunas divergencias se llevarán a un arbitraje externo, un clamoroso ejercicio de lavarse las manos. Hablando claro, hará una “finta” para que el que venga luego tire para adelante... Además, parece claro que se colocará del lado de los sindicatos, señalando a los empresarios como los malos de la película y de paso reconciliándose con un ala de la izquierda que está llamada a tener un gran protagonismo el día que el PP pueda ganar unas elecciones.
Una, que a veces peca de incauta, tenía la impresión de que en aras del interés general, un Gobierno serio debería contemporizar entre las partes y buscar una especie de laudo que pusiera cordura a una rigidez laboral que es un fracaso, y que además nos está urgiendo a cambiar los mercados. Una pensaba que de una vez por todas se acabaría con una legislación obsoleta que establece 48, digo bien 48, modalidades de contratos laborales que hay en España, y que de paso llegaría una flexibilización que hiciera que el empresario venciera el tradicional miedo a contratar... Pues no. El Gobierno se entrega en manos de los sindicatos, ideologiza un asunto que por sentido común debería sacar de ese debate, y cierra la puerta a las peticiones que realiza la parte empresarial.
Es verdad que lo que hoy se aprueba no satisface al 100% a los sindicatos, pero a los que no satisface nada es a los empresarios. Me podéis decir que por qué hay que ponerse en este momento al lado de los empresarios, y yo lo creo porque los empresarios, los emprendedores, son los que crean riqueza y los que crean puestos de trabajo. Sin empresarios no hay empleo y una sociedad moderna debe facilitarles la tarea, máxime cuando la necesidad que tenemos de crear empleo es una necesidad vital de toda la sociedad, porque hay mucho paro y porque sólo con el empleo se logra que las familias lleguen a fin de mes. No estoy pidiendo manos libres para que los empresarios hagan lo que les de la gana. Sólo estoy diciendo que con los lógicos y legítimos controles, hay que facilitar que la contratación no se convierta en una trampa letal y que al final los derechos de un puñado de trabajadores acaben por ahogar las expectativas de otros muchos que esperan poder ser contratados.
No me sorprende la posición del Gobierno Zapatero. No lo hace porque este ha sido un Gobierno que siempre ha cedido a los grupos ideologizados y siempre se ha alineado con la izquierda más rancia para contentar a una parte muy importante de su parroquia... Ahora, tras el vapuleo que sufrieron el 22M, era iluso pensar que el Gobierno tomara cualquier decisión que no fuera orientada a intentar recuperar esos sectores desencantados. Lo malo es que lo hace en un grado extremo de debilidad, cuando nuestro prestigio internacional está en entredicho, cuando hay 5 millones de parados y cuando los empresarios están más al límite que nunca, porque ni les flexibilizan la contratación, ni los bancos les dan dinero. Con estos mimbres la creación de empleo es una quimera y conservar el tejido industrial que tenemos se me empieza a antojar una ilusión.
Dice el Ministro de Trabajo que lo que hace el Gobierno hoy con su decreto es comenzar la negociación. ¿Y se puede saber qué es lo que ha hecho hasta ahora?... Ya hemos visto que la anterior reforma laboral no sirvió para nada y que patronal y agentes sociales están en punto muerto. ¿Por qué el Gobierno se ha dedicado a mirar?... ¿Piensa ahora tomar las riendas?... ¿En cuánto tiempo?... ¿Para cuándo?... Los peores temores empiezan a tomar forma. A pesar de la urgencia del momento, Zapatero y sus muchachos siguen a la búsqueda del tiempo perdido y eso se traduce en conseguir estirar el calendario para que Alfredo recorra toda España, y llegar hasta marzo del año que viene. Lo malo es que lo que España no tiene es tiempo. Este verano parece que tendremos una buena campaña de turismo que puede aliviar la situación laboral, pero me temo que no vamos a saber aprovechar para facilitar que la creación de trabajo pueda prolongarse en el tiempo.
Me da la impresión de que una vez más podemos perder oportunidades. Vamos al exámen a por un aprobado raspado y como los profesores de la Unión y los mercados se pongan un poco duros, tenemos garantizado el suspenso. Avanza el tiempo, se merma la competitividad, Alfredo sigue a lo suyo y Zapatero mira para otro lado. Con estos mimbres, que se prepare el PP para recibir una herencia envenenada. Mucho más de lo que ahora pueda pensar.

jueves, 9 de junio de 2011

Ver para creer.

¡Qué cosas! Resulta que José Bono, en su condición de Presidente del Congreso, somete ayer a votación una extraña propuesta para recortar el número de sesiones semanales a dos, y como nadie dijo nada y había muy pocos diputados en el hemiciclo, dio por aprobado el ensayo de la nueva fórmula “por asentimiento”... De verdad que no sé si estamos locos, o a punto de volvernos majaras. No sé que pasa por la cabeza de determinados dirigentes políticos para llevar a término determinadas propuestas, que con total legitimidad indignan a los ciudadanos españoles.
Vayamos por partes. El Congreso celebra sesiones plenarias los martes por la tarde, el miércoles y el jueves por la mañana. El resto de la semana se celebran comisiones. La actividad legislativa ha bajado tanto, que es cierto que hay menos asuntos que tratar y ya esta semana las sesiones se han concentrado en los martes y miércoles. Ojo, desde el martes por la tarde. ¿Pero qué imagen pretenden dar los diputados a los españoles? No me extraña nada que los portavoces de los grupos se hayan desmarcado de la propuesta de Bono y manifiesten su extrañeza por la forma en que se ha adoptado. Pero mirad, he rastreado muchas informaciones y en todas se habla de las quejas de los portavoces, pero en ninguna se dice que la decisión se vaya a revocar... Sinceramente, espero que se imponga el sentido común y al final las cosas vuelvan a su sitio.
Hay dos aspectos de fondo que son los que me preocupan. Por un lado, las razones por las que no hay trabajo en el Congreso de los Diputados. No llega actividad legislativa y la actividad de la Cámara cae. Dicho de otra forma, el Gobierno carece de iniciativas, es incapaz de tomar el mando y legislar, y eso impone un frenazo en el trabajo de sus señorías. Esto indica hasta qué punto el Gobierno de Zapatero está achicharrado, agotado y sin capacidad de reacción, y tal vez el rocambolesco final de la sesión de ayer, traduce una incomprensible inactividad en un momento en el que la crisis está en un punto álgido.
Me preocupa también el trasfondo de esta historia. Bono es un político de mucho recorrido, un perfecto mago de la escena y no cuela que haya sufrido una pájara que haya tirado por tierra su imagen de político mesurado y garante de la figura institucional que detenta. Si ha actuado así ha sido por algo, y ese algo no es otro que dejar más tiempo libre a los miembros del gobierno y en particular a Alfredo Pérez Rubalcaba, que está en promoción por toda la geografía nacional. Si este extremo, que ya sospechan en las filas del PP, es el causante de la medida, los populares están en la obligación de tomar todas las medidas para descubrirlo y tratar de devolver las sesiones al punto del que no deben salir.
Ayer os hablaba del ejemplo que deben dar los personajes públicos, pero está claro que a algunos políticos esta asignatura no les entra... Hoy, cuando hay 5 millones de parados, cuando los ciudadanos tienen la peor imagen de la clase política, cuando una inmensa mayoría considera a los parlamentarios unos privilegiados que además de cobrar mucho, viven muy bien y encima tienen privilegios reconocidos que dicen que van a recortar pero que nunca lo hacen, es una auténtica aberración que trasladen a la sociedad que van a trabajar menos... Podría caer en la demagogia de pedir que se bajen el sueldo si tienen menos trabajo, algo que suscribiría la gran mayoría de los españoles; pero lo que quiero es que redoblen su tarea, que se esfuercen en transmitir a la sociedad que están en los problemas. Quienes Gobiernan, que lo hagan o que se vayan de una vez y convoquen elecciones... y quienes son oposición, que les exijan al límite. De esta crisis saldremos todos juntos, pero no hay derecho a que la sociedad civil tenga que dar mucho más que los rectores políticos... ¿Serán conscientes de que con estas medidas hacen un daño tremendo a la democracia? Me parece increíble que Bono haya sido capaz de apadrinar todo esto.... Y lo que os decía, puede que nos estemos volviendo un poco locos.  

miércoles, 8 de junio de 2011

Un ejemplo Real, como la vida misma.

Los personajes públicos tienen una gran influencia sobre la sociedad, está claro. De vez en cuando surgen pequeños detalles que nos demuestran la importancia de los gestos y nos alertan sobre sus consecuencias... Hoy, entre tanta noticia complicada, advertencias de la Unión Europea, acusaciones entre los partidos y todo tipo de sucesos, me quedo con la información de que las futuristas muletas que le facilitaron al Rey tras su operación de rodilla están agotadas. La demanda se ha disparado y el que las quiera va a tener que esperar un mínimo de 15 días para poder disponer de ellas. 
El caso es que las susodichas muletas, ésas que llevan suspensión, luces y hasta aviso sonoro (claxon que diría el Rey), llevaban tiempo en el mercado y su único distribuidor en España, una ortopedia de Madrid, las tenía ahí aparcadas sin que nadie les hiciera el menor caso. El precio de cada muleta es de 60€, 120 el par, y ya no quedan... Y todo empezó  porque el equipo que operó a Su Majestad de una artroplastia de rodilla (por cierto, una operación bastante frecuente en el sistema público de salud), decidió obsequiar al Rey con un regalo que no fueran las habituales muletas con las que salen los operados en el servicio, y entonces pensaron en estas tan pintorescas.
Dicho de otra manera: el grado de contagio por aquello que derrocha popularidad es inmenso y puesto que la real imagen del Rey goza de gran simpatía entre la población, sus gestos se contagian con una celeridad increíble. Acordémonos del famoso “¡Por qué no te callas!”, que le espetó al impertinente Chavez y que se convirtió en una muletilla de uso generalizado y hasta en un politono para los móviles que causó furor... La consecuencia inmediata es constatar que los personajes públicos, y sobre todo aquellos que tienen un alto grado de popularidad, tienen una gran responsabilidad en sus apariciones. Por eso es tan importante que el Rey goce de la simpatía de los ciudadanos, porque la institución es respetada, valorada y seguida en sus ejemplos. ¡Claro que tiene también detractores!.. pero es que eso es la esencia de la democracia y desde luego, lo que tiene como valor el Rey, es que hasta sus detractores le respetan.
Siguiendo con ejemplos, impresiona Rafa Nadal, que nunca tiene una mala contestación, ni un mal gesto. Siempre tiene una firma presta para el autógrafo que le solicitan los chavales que le tocan como un auténtico ídolo. Contrasta con las imágenes que vemos en la televisión de muchos endiosados jugadores de fútbol, que bajan del autocar en las concentraciones, con los auriculares puestos y “pasando” de los jóvenes que ha esperado horas para ver a sus ídolos. Podría seguir con el ejemplo de los cantantes y en menor medida de escritores, pintores u otros artistas... Pero lo que hoy quiero es llamar la atención sobre la responsabilidad de la vida pública, sobre la importancia de dar ejemplo, sobre lo que significa el ejemplo en la sociedad y especialmente en las personalidades en formación... Creo en la libertad, creo en la capacidad de decidir, pero no creo que todo valga. Me enoja poner la televisión y encontrarme con programas basura que no respetan las mínimas normas de la decencia y el decoro, que exhiben impunemente las vergüenzas personales o los enfrentamientos más lamentables entre personas que no son nadie y que adquieren una popularidad precisamente por su zafiedad. Me revienta una sociedad que permite que en horarios infantiles, respetados en medio mundo, se emitan determinados ejemplos de vida que se soportan en aras de una libertad mal entendida. Libertad, democracia y tolerancia son grandes conceptos que a veces son prostituidos por intereses exclusivamente económicos. Libertad, democracia y tolerancia son otra cosa, y bien entendidos y respetados, son un gran tesoro.
No he hablado de los políticos. Ellos también son personajes públicos. Creo que la gran mayoría son conscientes de sus responsabilidades en cuanto ejemplo para la sociedad, pero hay una minoría que tira por tierra el buen trabajo y la actividad política... Ya va siendo hora de que en la vida real dejen de ganar los malos, y los ciudadanos tenemos mucho que decir en ello. 

martes, 7 de junio de 2011

Lo que la verdad esconde.

Que el relevo en Castilla-La Mancha no sería un trago fácil para el PSOE lo sabíamos, pero lo que no imaginábamos es que se fuera a realizar en medio de un sonoro cruce de acusaciones muy graves, que ya tienen una primera denuncia en la Fiscalía por parte del Colectivo de Funcionarios Manos Limpias. La denuncia por destrucción de documentos, los testimonios gráficos de la salida de documentos en bolsas, la salida de tono del cansino Marcelino Iglesias calificando de “gamberrada política” las denuncias del PP o la suspensión de las conversaciones para el traspaso de poderes, ponen de manifiesto que algo no huele bien y que hay aclarar ciertos extremos.
¿Qué pretende el PSOE? Si al final va a tener que dejar el poder en Castilla-La Mancha y si de verdad nada hay que ocultar, lo suyo sería hacerlo todo público con luz y taquígrafos. Los aspavientos de los políticos socialistas, que se me antojan pelín histéricos, revelan un nerviosismo que va mucho más allá de la simple pérdida del poder.
La verdad es que la situación es grave, porque se parte del reconocimiento de una delicada posición económica y de denuncias de colectivos que dicen que no están recibiendo las cantidades comprometidas por la Junta de Comunidades. Al mismo tiempo hay constancia de gastos auténticamente disparatados, como el de la televisión autonómica, que además está actuando con un sectarismo y un grado de imbecilidad que llama poderosamente la atención. No es sectario ocultar la presencia de Dolores de Cospedal en los actos del Día de la Comunidad, simplemente denota una imbecilidad en grado sumo y una falta de profesionalidad que cuestiona la existencia de este tipo de medios con cargo al erario público.
Pero no hay que caer en la trampa de las acusaciones mutuas, el clásico “y tú más”... Los tiempos avanzan de forma inexorable, los plazos se van cumpliendo y la próxima semana se constituirán las Cortes castellanomanchegas y se pondrá en marcha el mecanismo de la investidura. A partir de ahí, el PP podrá entrar al detalle en las cuentas y ojalá que por el bien de todos, no estén tan mal como se presupone, porque no nos engañemos, la situación no es mala sólo para Castilla-La Mancha, es mala para todos y para el propio Estado de las Autonomías, que está siendo observado bajo lupa por sus niveles de endeudamiento. El hecho de que se hable de Castilla-La Mancha como “la Grecia de las autonomías”, es un desastre de un calibre incalculable.
Rajoy volvió ayer a dar en clavo. Hay que reconocer que la moderación de su discurso, vale que pueda ser una estrategia calculada, pero está poniendo un toque de cordura a la compleja situación nacional. Acierta cuando pide al Gobierno que hable a calzón quitado con las autonomías sobre el déficit y que entre todos se acuerden criterios de lealtad que permitan sanear el sistema y restaurar la confianza. En el fondo, me da la impresión de que Rajoy está dibujando la necesidad de sellar diversos pactos de carácter nacional, que estén por encima de los partidismos y de localismos, para que entre todos tiremos de un carro que cada vez se muestra más pesado. La bajada de la recaudación impositiva en los primeros 5 meses del año, denota la baja actividad de nuestra economía y lo que hace es poner en cuestión la continuidad de muchas de las líneas abiertas en el estado del bienestar.
Para el PSOE siguen los problemas y ahí está Andalucía, con divisiones internas muy fuertes, la última con la dimisión en Almería del Secretario provincial dando un portazo y cuestionando a Griñán por autoritario y fracasado electoral, pueden ser la mecha que prenda sobre la tensión que vive el PSOE en aquella comunidad y en toda España. Seguir empeñados en alentar un debate ideológico para estimular a los socialistas desencantados es una fórmula vacía que va a perjudicar a todos... Es la hora de reclamar más sentido común a la vida política.

 

lunes, 6 de junio de 2011

Sin máscaras, que no es carnaval.

Estoy convencida de que el hecho de que Rubalcaba haya pasado a ser Alfredo, es algo que a los ciudadanos les trae sin cuidado. Puede que a los socialistas les haya insuflado una cierta dosis de moral, pero al conjunto de la sociedad les ha dejado indiferente... He defendido en no pocas ocasiones que Rubalcaba es una de las mejores, sino la mejor cabeza del Gobierno. Es un político inteligente, con gran capacidad de trabajo, pero también es un político agrio, con historia y corresponsable de todos los desatinos de Zapatero ya que es el hombre fuerte de su gabinete. Pues precisamente este fin de semana, Zapatero ha hecho unas declaraciones en las que afirma que no se arrepiente de nada de lo que ha hecho y que volvería a hacer exactamente lo mismo, al 100%. No estaría nada mal que para que los españoles no nos llamemos a engaño, Rubalcaba nos dijera si suscribe estas afirmaciones y si él va también a hacer lo mismo.
Pongamos las cosas en su sitio. Alfredo Pérez Rubalcaba es la misma persona. No puede investirse por la mañana de Rubalcaba y por la tarde de Alfredo. ¿Es que los españoles vamos a ser tan necios que nos tragaremos una patraña tan burda de los asesores de imagen? Sinceramente creo que no y además pienso que uno de los mayores errores que ha cometido el PSOE en la reciente campaña, es creer que los ciudadanos caen en sus trampas y se dejan engañar con argumentos que ya no compra nadie. Los resultados de las elecciones han sido muy elocuentes, pero a pesar de todo, la estrategia socialista sigue adelante.
Este fin de semana Rajoy ha hecho una afirmación llena de sentido común, y es que los españoles tendremos el estado del bienestar que podamos soportar. Inmediatamente Rubalcaba ha utilizado el juego de palabras para cambiar poder por podar, y de esa forma volver a lanzar el mensaje de que viene la derecha y sus recortes. Su juego de palabras ha venido apoyado en las afirmaciones que a puerta cerrada hace ante los militantes que estos días le escuchan por España, con duras críticas en las que se afirma que Rajoy está ya diseñando los recortes que aplicará. Parece mentira que un político de su inteligencia utilice herramientas de tan baja consistencia y argumentos tan peregrinos. Ni siquiera se entiende como vitamina para subir la moral de los alicaídos militantes socialistas.
El PSOE tiene muchos problemas. Las denuncias sobre la destrucción de documentos en Castilla-La Mancha son muy graves y también los datos sobre el endeudamiento de la comunidad, muy por encima de los niveles que hasta ahora se han reconocido. Son estas maneras, estas gestiones irresponsables, las que los ciudadanos castigaron el 22 de mayo y sorprendente que el PSOE aún no se haya enterado. Las encuestas que ayer publicaban El Mundo y El País, diarios cuya discrepancia editorial es evidente, son coincidentes, como dos gotas de agua, y ambas señalan que la llegada de Rubalcaba no ha frenado la caída socialista y que la distancia que tiene el PP es superior a los 13 puntos, casi 14; lo que indica que el disgusto ciudadano no se ha saldado con las elecciones de mayo, y que lo que el país quiere son unas elecciones anticipadas que den paso a un nuevo Gobierno que genere confianza, ponga en marcha nuevas políticas y que empiece la recuperación.
Rubalcaba no ha tenido hasta el momento ni siquiera el repunte del recambio, tal vez porque ya es un político sobradamente conocido y sus mañas son muy famosas. Si no insufla la ilusión que necesita el PSOE, el partido lo pasará muy mal y tardará en recuperar el pulso que de él se espera... Hay demasiado pasado en el todavía aspirante a candidato socialista, como para pensar que estamos ante algo nuevo que será capaz de motivar a los electores desencantados.

viernes, 3 de junio de 2011

Ser mujer y no morir en el intento.

Móstoles, Mieres, Museros y Almería han sido los escenarios de los últimos 4 casos de violencia de género que se han producido en el plazo de las últimas 24 horas y que elevan a 27 el número de mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas. El dato más demoledor es que de todos esos casos sólo 7 habían denunciado la situación de extorsión y acoso en que vivían, y en alguno de esos casos fueron las propias mujeres las que rechazaron la adopción de las medidas cautelares que les propuso el juez.
Lo más dramático es que estos casos sólo son la punta del iceberg de una verdadera epidemia que la sociedad debe atajar con el mismo interés con el que se toman las epidemias sanitarias que tanto pánico causan. Digo que son la punta del iceberg porque la violencia de género es un concepto mucho más amplio que el asesinato, la muerte física de la mujer a manos de un bárbaro que es incapaz de respetar a una semejante. Es la negación de la condición humana y la eclosión de la bestia que muchos desalmados llevan dentro. No hay razón de ningún tipo para quitar la vida a nadie. No hay razón para maltratar y llegar a matar a una persona a la que en algún momento se supone que han dicho querer y a la que destrozan las más de las veces la vida.
Violencia de género no es sólo fuerza bruta, no es pegar, ni humillar en público. Violencia de género es extorsionar, es vejar, es coaccionar, es impedir vivir en libertad a la mujer. Somos seres humanos libres, no la propiedad de nadie. Sólo pensar que en el siglo XXI hay una parte de la sociedad que sigue pensando que la mujer es un ser inferior a quien hay que orientar, dirigir y controlar, pone los pelos de punta... Da asco, produce repugnancia que existan individuos tan primitivos y tan desconsiderados. La sociedad tiene que ser implacable con ellos y no dar tregua en su persecución. Pero tampoco olvidemos que las mujeres tienen en su mano la gran arma para luchar contra estas situaciones. Hay que vencer al miedo, a ese agente paralizante que bloquea la mente y la voluntad, y que hace que muchas mujeres se queden atenazadas y no denuncien, no digan en voz alta todo lo que están sufriendo. El precio a este silencio, en no pocos casos, es la vida y ahí están para demostrarlo los 27 casos que llevamos en 5 meses de año.
Es evidente que en la lucha por la igualdad hay camino por recorrer. Igualdad de derechos, de oportunidades, de trato. Igualdad incluso en las diferencias que afortunadamente tenemos hombres y mujeres y que tan importantes y positivas han sido para la evolución del mundo... No hay razones culturales, ni de tradición,  ni de nada. No hay que transigir con el macho que se considera superior y que impone su criterio por la fuerza bruta, la fuerza verbal, el amedrentamiento o el simple envío de un mensaje de móvil o de correo electrónico. En nuestras manos está luchar y hacerlo con decisión. En nuestras manos está sentir el orgullo de mujer, saber que juntas somos más fuertes y que la denuncia de unas, es el apoyo a otras, es el impulso para acabar con este drama que parece mentira que llegue a los extremos a los que está llegando.
Los poderes públicos han de volcarse y asumir su compromiso. Deben incluso insistir en las campañas para que las mujeres denuncien, para que no tengan miedo, para que exijan sus derechos, que no consientan más humillaciones. Ser mujer es algo muy importante y maravilloso, tan importante como ser hombre. Ambos somos personas, nos compenetramos, nos encontramos, colaboramos, nos enamoramos y creamos la célula fundamental de la familia. Convivir en comprenderse, apoyarse, ayudarse, complementarse. Es entender que la vida juntos no se compra, no se impone, es vida en respeto, una vida en la que buscar la felicidad en común, una vida volcada en entender y respetar, en construir y no en destruir... Pero eso sólo será posible si somos libres, si nos sentimos libres, si tenemos abierto el camino para desarrollar nuestras potencialidades y colaborar en la construcción del futuro. Ser mujer es una aventura maravillosa que ningún bárbaro puede truncar. En nosotras está también conseguirlo.

jueves, 2 de junio de 2011

Dirigir, batuta en mano.

Rajoy tomó la iniciativa y reunió ayer a los barones del PP en Madrid para hablar de futuro. Lo que en teoría era un encuentro para analizar los resultados electorales, se convirtió en un análisis real de la situación en la que se encuentra el país y del papel que en él tienen las Comunidades Autónomas. Rajoy es consciente de que el PP acumula el mayor poder territorial que tuvo nunca y por eso sabe que una de sus principales tareas es la de la coordinación, la del trabajo en equipo y la de evitar veleidades localistas que acaben por arruinar la necesaria hoja de ruta que debe tomar... Dicho de otra manera, Rajoy quiere que el PP se mueva como una gran orquesta en el que todos los instrumentos estén afinados e interpreten la misma partitura. Él es el director y no está dispuesto a consentir desafines, disonancias o interpretaciones al margen. Todo ha de estar medido, afinado y sonar como espera el gran público, que no es otro que los votantes que han depositado su confianza en el Partido Popular.
La obra que se interpreta es la de la austeridad. Austeridad como demostración de la gestión razonada y eficaz de los recursos públicos. El tono debe ser piano, sin altisonancias, sin hacer demasiado ruido y muy claro, para que sea percibido por todos los oídos. La ejecución debe ser impecable, lo más profesional posible, con una dedicación absoluta. Es la gran orquesta de todos y la gran partitura que esperan escuchar todos los ciudadanos; porque no sólo la obra tiene que sonar bien, tiene que lograr que los espectadores vuelvan a engancharse a las interpretaciones de la orquesta. De esa forma volverán a repetir con ella y por otro lado, los no convencidos se darán cuenta de que es posible la interpretación adecuada utilizando correctamente cada instrumento.
Hacer una auditoría en comunidades donde no se sabe muy bien cómo están las cosas, racionalizar el uso de los recursos públicos, ajustar el número de cargos, son decisiones que serán muy bien percibidas por la sociedad. Pero lo que realmente desean los ciudadanos es una gestión volcada en el servicio público, una gestión orientada a la solución de los grandes problemas que tiene el país y entre ellos está el empleo... Es muy gratificante que, prácticamente todos los candidatos del PP que serán presidentes autonómicos, tengan en su hoja de ruta aligerar la carga legislativa actual y facilitar la creación de iniciativas que generen empleo. No puede ser que la impresionante maraña normativa que tenemos en España sea un freno a la creación de empresas. En EE.UU. Se puede crear en un día una iniciativa empresarial y ponerla a funcionar. En España pueden pasar meses y en algunos casos años... Es tal la maraña existente, tal cantidad las instituciones que controlan el proceso, que lejos de ser garantista es un lastre y un freno, un entorpecimiento absoluto. El resultado es que los emprendedores se echan para atrás y muchos empresarios que quieren dar alas a sus proyectos, prefieren no arriesgar en este momento de crisis, porque su propósito se encuentra además con un frente administrativo que es insalvable.
Ha llegado el momento de acabar con las bromas. Ha llegado el momento de coordinar todo, de dejar a un lado tiquismiquis que parecen peleas de patio de vecindad y de quedar por encima unos de otros, para dar paso a una administración efectiva. Cuando digo una administración no me refiero a acabar con el sistema de descentralización que tenemos. Ha funcionado y puede seguir haciéndolo, pero sin perder el horizonte que tiene, que no es otro que facilitar la vida al administrado. Se impone acabar con las duplicidades. Se impone la optimización de los recursos. Se impone el trabajo en equipo y la coordinación. Se impone, en definitiva, la confianza entre las administraciones, lo que supone asegurar una buena financiación, una óptima delimitación de competencias, acabar de una vez por todas con las dupliciades y poner a funcionar los órganos de coordinación que existen, que deben dejar de ser meros instrumentos decorativos para ser efectivos en la función para los que fueron creados.
Las elecciones han dado al PP no sólo la victoria, sino la responsabilidad de dar soluciones a muchos problemas que llevan años enquistados. La reunión de ayer de Mariano Rajoy con los barones del PP es un aldabonazo al nuevo tiempo que tiene que venir. Es la demostración palpable de que el PP ha tomado la iniciativa y que no dejará que las operaciones de imagen del PSOE hagan aparecer al PP como un partido que acaba con el estado del bienestar. El mayor ataque que éste ha sufrido lo ha protagonizado el PSOE, que es el responsable no sólo de los recortes sociales, sino de los 5 millones de parados que hoy tenemos... Tengo la sensación de que al PP le corresponde la tarea de intentar solucionar esta situación. Debe hacerlo por todos los medios si no quiere defraudar a un electorado que le ha demostrado su confianza.

miércoles, 1 de junio de 2011

El altísimo precio de la incompetencia.

No hay peor epidemia que la del pánico y acabamos de comprobarlo. Bueno, el pánico y la incompetencia, porque aunque Alemania sea un modelo para muchas cosas, también tiene grandes incompetentes y la que han exhibido las autoridades sanitarias del país nos está costando un auténtico riñón, más 200 millones de euros a la semana. Y todo porque la responsable sanitaria de Hamburgo puso en el punto de mira a los pepinos españoles como el vehículo de la variedad mortal de E Coli que ya ha costado 16 vidas en Alemania.
Es una situación sanitaria grave porque todavía no se sabe cuál es el vehículo por el que se transmite la virulenta variedad de la bacteria, y es un hecho que cuando se lucha contra algo desconocido, se alimenta el miedo y no hay manera de frenar las especulaciones. Los análisis científicos realizados y que se conocieron ayer han dictaminado que los pepinos españoles no son los que han transmitido la bacteria. Ahora la susodicha responsable sanitaria, 6 días más tarde, reconoce que los productos españoles no son culpables, pero el daño causado es ya irreparable. No sólo se han puesto bajo sospecha a los pepinos españoles, también otras hortalizas frescas que han visto como ya tienen el veto de entrada en varios países europeos. Hasta la cadena de supermercados Lidl ha retirado los pepinos de sus estanterías, por si acaso...
Estamos ante el caso de una variante muy rara de la E Coli que no ha originado ningún caso en España y si la causa fueran nuestros pepinos, aquí ya hubiéramos tenido infecciones. El caso sospechoso ingresado en el País Vasco ha dado negativo. Tampoco se hubiera contaminado en España porque había viajado a Alemania y Austria. El escenario ahora es el siguiente: tenemos toneladas de hortalizas que esperan ser exportadas y habrá que tirarlas, tenemos países que las han vetado y además tenemos una población que ha reaccionado con miedo y deja de consumir. El perjuicio es tremendo y ya hemos visto imágenes de remolques llenos de pepinos que se tiran a la basura porque no se pueden vender.
Lo más importante es localizar el foco de la infección y atajarlo, poner medidas y frenar la siniestra estadística que se está configurando. Pero además hay que resarcir los daños que ha sufrido España. Ya debería haber pedido explicaciones el Gobierno de Zapatero a Alemania por la ligereza a la hora de hablar de los causantes de la infección, y porque tiene que hacer valer el prestigio exterior de España. Si en estos momentos nuestra imagen está bajo mínimos, lo que nos faltaba es que se nos culpara de ser los causantes de una mortífera epidemia. El Gobierno se está moviendo ante la Unión Europea para poner las cosas en su sitio y para pedir ayudas con cargo a la Unión para un sector que se hunde irremediablemente, porque está tocado por el peor de los enemigos, el miedo... Pero además de las ayudas, por ese respeto que nos merecemos, hay que pedir a Alemania y a los países que han vetado nuestros productos, que nos resarzan públicamente de la medida, que devuelvan a España y a sus productos el buen nombre que nunca debieron perder.
La ligereza de la responsable de sanidad de Hamburgo es la demostración más evidente del daño que puede causar una mala gestión pública. Es la demostración de que no vale todo, que quienes no están preparados para entender la importancia de sus responsabilidades, deben dejar sus cargos de forma inmediata... Somos humanos, podemos equivocarnos, pero en el ejercicio de la acción pública, en casi todos los temas, pero particularmente en los que afectan a la sanidad, una sociedad moderna no puede permitir fallos. Nadie va a creer más a esta responsable política que debería ya de haber presentado la dimisión. El sistema de vigilancia ha quedado tocado.
Digámoslo alto y claro, nuestras hortalizas son sanas y si las consumiéramos más, estaríamos mucho más sanos... Yo, desde luego, volveré a consumir pepinos, entre otras cosas porque no conozco otra forma de hacer el gazpacho sin este sabroso y sanísimo ingrediente.